Tortura física y judicial reciben defensores de derechos humanos

Tortura física y judicial reciben defensores de derechos humanos

Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- No hubo que esperar la salida del sol para que amaneciera, sino que al abrirse el portón vehicular de los Juzgados capitalinos, dos defensores y una defensora de los derechos humanos, fueron recibidos por un grupo de estudiantes y padres de familia. A las tres de la mañana del este domingo 10 de septiembre, salió el sol de una libertad a medias.

Los defensores Carlos del Cid, del Observatorio Ecuménico Internacional de Derechos Humanos (OEIDH), Ariel Díaz de la Juventud por los Derechos Humanos (JDH) y Tomy Morales, de la Asociación por la Democracia y los Derechos Humanos (ASOPODEHU), fueron torturados y posteriormente capturados dentro de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), el pasado viernes 08 de septiembre. Cabe señalar que también fue detenida por unas horas la directora de la Asociación para una Ciudadanía Participativa (ACI-Participa) Hedme Castro.

Los defensores y defensora atendieron el llamado del Movimiento Estudiantil Universitario (MEU), después que cerca de 500 efectivos policiales y militares bloquearon los accesos del Boulevard Suyapa, ingresaron al campus universitario de Tegucigalpa y detuvieron en horas de la mañana a 15 estudiantes.

Todo esto con la venia de la autoridad del alma mater, Julieta Castellanos.

Ingresaron para impedir más capturas de las ocurridas por la mañana, sin saber objetivo que capturar, junto a siete estudiantes que estaban en las protestas sociales. Para ese instante, la denuncia comenzó a circular por las redes sociales.

Un micro-bus del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH), fue el refugio para los defensores y la defensora. Los miembros de la Policía, con el terror que irradian en cada escenario de represión en la máxima casa de estudios, hostigaron a lo largo de tres horas a quienes ocupaban la unidad de transporte.

Al negarse los y la defensora a dejar solos a los estudiantes, una grúa hizo su ingreso y pretendió llevarlos remolcados. Sin embargo, concretaron su objetivo utilizando gas pimienta y rociándolo y en el rostro de siete estudiantes y los defensores y la defensora dentro del vehículo. Así se concretaron sus detenciones.

Un comunicado de las autoridades de la UNAH, en la noche del viernes, justificó las detenciones a quienes acusó de “encubrir” las acciones del Movimiento Estudiantil. No bastándole eso, arremetió contra el Comité por la Libre Expresión (C-Libre) y contra el propio CONADEH y les acusó de confundir “su rol de defensores de derechos fundamentales, han actuado de manera similar en el pasado… contribuyendo a la impunidad en el país”.

Curiosamente, el delito que se les imputó a quienes defienden derechos humanos fue el de encubrimiento. En el caso de Morales se le agregó el de atentado.

Defender derechos humanos se paga con cárcel

Entre la tarde del viernes 08 y el amanecer del sábado 09, fueron trasladados de la sede de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), a la Jefatura Metropolitana Nro.1 del Barrio Los dolores en el centro de Tegucigalpa. 

Hay imágenes que circularon en las redes sociales, mostraron a los defensores y la defensora tras las rejas, con esposas en sus manos y su identificación (carnet y chalecos) que les acredita su papel en favor de los derechos humanos.

Hasta en horas de la tarde, fueron trasladados a los Juzgados de Letras de lo Penal, del barrio La Granja en Comayagüela, y tuvieron que esperar hasta altas horas de la noche (cerca de las 11:30P.M.) para que se les realizara la audiencia de declaración de imputado.

El papeleo de rutina, la firma de las actas significaba el fin. Les fue impuesta las medidas contrarias a la prisión de no salir del país y presentarse a firmar el día de la audiencia inicial, programada para el 18 del presente mes.

Afuera ya era domingo y les esperaba un abrazo de más de un centenar de personas que hicieron vigilia hasta su liberación. Fue hasta las tres de la mañana que salieron de los Juzgados, a esa hora salió el sol en la oscura justicia que acecha a las voces disidentes y quienes velan por el cumplimiento de los derechos humanos en el país.

Reacciones de los defensores y la defensora

Carlos Del Cid: Estas horas de prisión han sido duras, sobre todo por la forma brutal por como fuimos capturados, según dictamen forense nos rosearon veneno, atacaron directamente en la cara, en los ojos, a otros en las manos, en la espalda. Los médicos dictaminaron que esto me provocó una conjuntivitis química y esto deja en riesgo mi cornea, debo ir al oftalmólogo cuanto antes, si esto hacen con los defensores de los derechos humanos y con los estudiantes que estábamos indefensos y lo hacen oficiales de la calidad de Sauceda y Colindres que no podemos esperar de la tropa para atropellar a los estudiantes.

Tomy Morales: Nosotros simple y sencillamente fuimos a la UNAH con el objetivo de proteger la integridad física de los siete jóvenes que se encontraban en ese lugar y estos estudiantes prácticamente ya estaban privados de su libertad. Nunca, jamás, ninguno de los cuatro nos iba a tratar con semejante crueldad, tortura y saña con la que lo hicieron. Nos golpearon, tiraron gas pimienta, esto ha sido descomunal. Pero se da en un contexto para quienes defendemos derechos humanos, derechos de la tierra, ambientalistas, que este régimen está listo para enmudecer las voces de los defensores y defensoras en el país.

Ariel Díaz: Nunca imaginé que en un supuesto estado de derecho viviéramos estas situaciones. Entrando a este tribunal me encontré a un funcionario público del CONADEH y le manifesté lo inaudito que una sociedad democrática la institución garante de los derechos humanos no haya hecho nada para asegurar nuestra integridad como defensores y defensoras. Para mi ha sido un momento de reflexión sobre la política de reflexión en el país, sobre una política de persecución, de criminalización, de mano dura, de estigma contra defensores y defensoras que cuestionamos y desafiamos al status quo.