SÍ, al aborto terapeútico

SÍ, al aborto terapeútico

Por: Rodolfo Cortés Calderón

Advertimos que no somos expertos, ni especialistas en la materia y nuestra opinión es desde el punto de vista humanitario. Aclaramos también que somos cristiano-católicos, pero nunca dogmáticos. Más que el Antiguo Testamento, nuestro fundamento y práctica  de vida son los Evangelios o sea, el Nuevo Testamento.

Desde este enfoque apoyamos el planteamiento del Colectivo “Ecuménicas por el Derecho a Decidir” que apoya el aborto en los siguientes casos: 1) Cuando el embarazo es producto de una violación, incesto o estupro; 2) Si el embarazo pone en riesgo la salud y vida de la mujer y, 3) Cuando el feto tiene daños que lo vuelven incompatible con la vida y no sobrevivirá al nacer.

En la Enciclopedia Wikipedia encontramos 5 justificaciones al respecto que compartimos: 1.-Riesgo grave para la vida de la madre, cuando la continuación del embarazo o el parto significan un riesgo grave para la vida de la madre. 2.-Para salvaguardar la salud física o mental de la madre, cuando éstas están amenazadas por el embarazo o por el parto. 3.-Riesgo de enfermedad congénita o genética, para evitar el nacimiento de un niño con una enfermedad congénita o genética grave que es fatal o que le condena a padecimientos o discapacidades muy graves, que ponen en peligro mortal su vida. 4.-Reducción de embriones o fetos en embarazos múltiples, hasta un número que haga el riesgo aceptable y el embarazo viable. 5.-Riesgo grave para la vida del hijo, cuando la continuación del embarazo o el parto significan un riesgo grave para la vida del hijo, ya sea porque viene con una malformación, o tiene un muy alto riesgo de muerte dolorosa al momento o poco después del nacimiento.

Además, consideramos que aún en los casos anteriormente subrayados, la última palabra la debe tener la persona afectada (adolescente o mujer), sin dejarse influir por pensamientos dogmáticos ultraconservadores de políticos, religiosos o de otra índole.

Debe además castigarse severamente a médicos, paramédicos, enfermeras, parteras, brujos, clínicas y hospitales que practiquen el aborto mercantil no autorizado por la Ley.

Las iglesias que se dicen cristianas no tienen la suficiente moral y ética para exigir a las sociedades lo que deben o no hacer al respecto. Los tristes y dañinos  testimonios de algunas iglesias “cristianas” los hemos visto y conocido históricamente cuando se han encontrado fosas clandestinas con centenares de osamentas de nonatos abortados, hijos de curas y monjas, escondidos en conventos religiosos o las masacres realizadas por sectas que acabaron con cientos de personas envenenadas o quemadas por fanáticos pastores evangélicos: Waco, Texas y La Guyana son dos cercanas y duras experiencias.

Contrario a esto, los partidos,  iglesias, medios y miembros de la “sociedad civil”, todos ultraconservadores de nuestra Honduras, deberían dejar a un lado su fariseísmo e hipocresía y dedicarse a defender a miles de vidas sufrientes diariamente asesinadas, visibles y tangibles, que se ejecutan o afectan en el país y otros países, por cuantiosos daños producidos contra la humanidad por políticos, empresarios, corporaciones mediáticas, militares y religiosos corruptos y mafiosos que abundan, entre éstos: a) Pobreza generadora  de hambre y muerte de parte de los empresarios explotadores de toda calaña; b) Guerras infecundas alimentadas por el imperialismo financiero-militar, pasado y actual; c) Femicidios y asesinatos de grupos minoritarios por racismo u homofobia; d) Paternidad irresponsable aceptada por  “cristianos” cómplices; e) Producción de fármacos dañinos a la sociedad; f) Corrupción desmedida y descarada de políticos y empresarios enquistados en los entes gubernamentales; g) Migrantes desplazados de sus territorios y bienes por parte de empresas nacionales y multinacionales; h) machismo desproporcionado  e inhumano alimentado ideológicamente por las iglesias; etc. etc.

De esta forma los que se golpean el pecho y levantan las manos al cielo se congraciarían más con su pueblo, que con Dios, que no necesita absolutamente nada de miserables y empedernidos sepulcros blanqueados, autollamados cristianos.

26 de abril de 2017