Radio Suyaguare: una radio que transmite entre los montes y cerros

Radio Suyaguare: una radio que transmite entre los montes y cerros

San José, La Paz (Conexihon).-  El machete simboliza la antena por donde se transmite la señal radiofónica; y en el cumbo de madera están guardadas todas las voces de denuncia de los partícipes en la recuperación de la tierra. Esos dos símbolos identifican a una emblemática organización como la Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC), que, en su sede regional en el departamento de La Paz, al centro-occidente de Honduras, funciona el proyecto comunicacional “Radio Suyaguare”.

En 1985, luego de la unión de diferentes organizaciones campesinas, nace la CNTC, en un congreso desarrollado en La Lima, departamento de Cortés.

En la comunidad de El Pedernal, La Paz, se encuentra la sede regional de la histórica organización y en un rincón de ésta, se encienden las voces que denuncian e interactúan con la población que la sintoniza en el 102.2 en el FM.

Susana Vásquez, es una de las voluntarias que llega a la cabina de Radio Suyaguare, igualmente está organizada en la CNTC- La Paz. Describe el inicio de la radioemisora a partir de la necesidad de informar sobre la problemática del derecho a la tierra y demás violaciones a derecho humanos  existentes en el departamento.

Esta emisora radial comunitaria, forma parte de estructuras articuladoras del derecho a la comunicación como ser la Asociación de Medios Comunitarios de Honduras (AMCH), La Mesa Indígena de Radios Comunitarias y recientemente participó en un encuentro regional de radios, auspiciado por el Fondo para Iniciativas Locales o del gobierno de Canadá.

Llega a través de las asambleas sectoriales y cada seis meses nos reunimos de manera regional, se hacen dos asambleas al año y aquí se informa sobre lo que acontece y el involucramiento de la radio.

“Damos a conocer por la radio lo que otros medios no pasan, no tienen cobertura y por ello informamos, informamos que estamos siendo violentados, perseguidos, encarcelados, tenemos muchos compañeros con medidas cautelares contrarias a la prisión y unos que han sido asesinados y desde esta realidad surge la radio”, responde Vásquez.

“Llegué a la radio al mismo tiempo que a la CNTC”

“Yo llegué a la radio al mismo tiempo que me involucré en un cargo dentro en la Junta Directiva regional de la CNTC. Allí empezamos y no sabía nada de lo que era hacer radio; pero aprendimos por medio de talleres y formación de otras organizaciones”, relató Susana. De esto ya son siete años, fue de las primeras en ejercer este voluntariado en 2010.

Lo que al principio era miedo de hablar en público y por radio, con las capacitaciones de organizaciones fraternas se fue venciendo y quedó atrás. No fue fácil sostiene Susana primero “comenzamos hablando en las asambleas de nuestra organización y luego en la radio, aunque uno cree que está sola, cuando interactúa con la gente en la radio – a través de las llamadas- uno ya sabe que esta para una multitud que está pendiente y eso lo hace a uno sentirse bien, motiva a seguir comunicado”.

Susana Vásquez
Susana Vásquez 

Ése es el pago. La satisfacción de realizar su trabajo en favor de la comunidad, de la organización a comunicar, a denunciar las problemáticas. Ella participa en la consolidación de la radio de manera voluntaria.

“Me siento bien animada haciendo radio, ahora para mí son los oyentes quienes dan vida esa fuerza para seguir y pues nos dan valor”.

 Yo le guardo amor y orgullo a mi organización a nuestros compañeros y compañeras.

Comunicar en un contexto de violencia

En el departamento de La Paz se mantiene un proceso de violencia contra los grupos organizados. Por ejemplo en julio de 2015, 20 campesinos y campesinas de esa comunidad fueron detenidas, entre ellos 11 hombres, cuatro menores de edad y cinco mujeres. Se les inició un proceso penal luego de que reivindicaran su derecho a la tierra en la comunidad de Planes, Santa María, La Paz.

Susana reflexiona sobre este y otros episodios de represión y aunque no esté en el lugar acuerpando es entonces cuando uno hace acciones a través de informa y llamar; “nos ha tocado momentos en que nos ha tocado abrir micrófonos, hacer llamadas y decir lo que indigna, lo que uno siente al aire”.

Aquí en un desalojo que ocurrió contra una comunidad, lo que hicimos fue denunciar por la radio; estaban otros compañeros de otras radios hicieron eco de nuestra denuncia y llegó a ser una cadena a nivel nacional.

 “No necesitamos armas, no necesitamos más que nuestra voluntad, lo que nos da fuerza para trabajar en este proyecto”, puntualiza.

Esta radio fue objeto de amenazas desde el golpe de Estado de 2009 y posterior a este hecho. Varios elementos policiales y militares la buscaron por todos lados, sin embargo, la comunidad y la CNTC lograron ponerla a salvo de Radio Suyaguaresus captores, pero esto les costó el salir del aire por dos años.

Ahora las amenazas son menores hasta el momento. Una que otra llamada intimidadora se cuela por el teléfono de la radio y la insultan, pero afortunadamente no pasa a más.

Pero lejos de sentir temor, Susana valora que este tipo de llamadas le hacen saber que su voz se escucha y si no le gusta puede cambiar el dial “yo no voy a dejar de hablar sobre lo que toco en la radio”.

Estas radios comerciales cuando tenemos un problema en lugar de ayudarnos desinforman en nuestra contra.

Queremos ser una radio reconocida a nivel nacional e internacional

La propuesta del colectivo de la radio es avanzar hacia un proyecto grande y un día ser una voz autorizada a nivel nacional y porque no, también a nivel internacional. Así lo ve Susana Vásquez.

“Necesitamos apoyo en zonas como producción, cobertura local de temas”, detalló.

Necesitamos crecer, hay que echar a andar la radio para que esta radio salga de la localidad, ir mas allá y un día lo vamos a lograr.

La puesta del sol se hace presente, las luces del salón donde conocimos la historia de estas voces comunitarias se encienden. El café ofrecido para acompañar la plática se acabó al calor y un compañero de la CNTC enciende los controles para que la radio comienza a rondar por los cerros.