La difusión de noticias y opiniones falsas en los medios de comunicación. 

Noticias falsas

En su libro “Vida Liquida” Zigmunt Bauman escribe, vivimos “tiempos de obscuridad” citando a Hannah Arendt que afirma que “…, la oscuridad ha llegado cuando esa luz se ha extinguido víctima de una brecha de credibilidad y de un gobierno invisible, de un discurso que no revela lo que es sino que lo barre debajo de la alfombra, y de exhortaciones (morales o de otro tipo) que, bajo el pretexto de sostener viejas verdades, degradan toda verdad a una trivialidad sin sentido”.

Esta interpretación de Arendt ha servido para leer las consecuencias negativas que ha tenido la expresión de la realidad en la actualidad contemporánea. En primer lugar, se ha perdido la capacidad de generarnos un proceso de iluminación que nos libere de la falsa conciencia en la vida política, como en nuestra relación con los medios de comunicación, y hasta para desgracia en la academia se manifiestan con mucha fuerza.

En segundo lugar, asistimos a un momento de degradación del pensamiento verdadero y a exaltar las mentiras al extremo, lo que Fernando Buen Abad le ha llamado la pos - verdad o la “Plus - mentira” como categorías que necesitan ser radiografiadas con un pensamiento crítico para buscar su contenido y los propósitos por los que es utilizada por los que mantienen la dominación en todos los ámbitos de la vida humana.

Antes del aparecimiento de estas categorías, autores en su mayoría marxistas han realizado trabajos sobre los conceptos de manipulación-alienación que remite a aquella situación donde el ser humano no tiene la capacidad de dominar su realidad, antes bien, es dominado por fuerzas que no comprende. En tal sentido, es un sujeto que fácilmente puede ser manipulado en beneficio de grupos de poder económico y político en la sociedad. Estos autores, han buscado desenmascarar la realidad invisible que busca mantener al ser humano como una simple oveja obediente a los que detentan el poder político.

La construcción de mentiras para Buen Abad, se convierte en una categoría que busca entender que la verdad se ha pervertido, se ha convertido en una banalidad y ha sido utilizada en las sociedades que sostienen la opresión como elementos consustanciales para su sostenimiento. Estos sistemas de dominación y represivos, utilizan “un sistema mentiroso que roba el producto del trabajo, con estratagemas diversas usa la represión, el miedo, las armas, idolatrías e ideologías, la dictadura de las creencias y las supercherías”. Y sigue diciendo, “ahora quieren imponernos como verdad su reino de la deshonestidad y la antipolítica…, lo que produce una crisis de confianza”.

En tal sentido todo lo que enfrente, interpele, incomode esas mentiras es aniquilado como parte de la ideología de la clase dominante en esta fase intolerante y excluyente que defiende proyectos de muerte y no la vida de sus ciudadanos, que irrespeta los derechos humanos y quiere hacer pasar como bueno para la sociedad la permanencia de militares y policías y hasta mercenarios para “educar la desobediencia” como en el caso de los estudiantes universitarios como sucedió en la principal universidad pública de Honduras.

Es importante destacar que las acciones de las autoridades universitarias de privilegiar las acciones represivas antes que el dialogo con los estudiantes en lucha, hizo reaparecer las fuerzas demoniacas del pasado  (secuestros, amenazas, intimidaciones y hasta se llega al extremo de la muerte de un estudiante y un padre de familia ligado activamente a la lucha estudiantil), por otro lado, esa actitud represiva ayudó a que se construyeran figuras legales como la ley antiterrorista con el propósito de contrarrestar la inconformidad ciudadana por un gobierno nacional que ha sido incapaz de generar bienestar para todos, antes bien, ha profundizado los grandes males que ya se han venido manifestando en nuestra sociedad, como la pobreza, la inseguridad y la corrupción, así como un profundo retroceso en los derechos fundamentales de todos los hondureños.

La construcción de lo falso entonces, se convierte en un aspecto central de la cotidianidad de una sociedad que se está acostumbrando a esa degradación de la información, y de la política. Lo falso se expande con mucha fuerza en momentos donde el poder se encuentra en disputa en tiempos electorales. La construcción de ideas, análisis y noticias falsas circulan en los medios de comunicación y expandidas por las redes sociales y nos las recuerdan a diario, como las siguientes, (El candidato-presidente Juan Orlando Hernández, “no me voy a reelegir”, a varios meses de su gobierno, el presidente Hernández dice que “es maravilloso caminar por las calles de Honduras por la seguridad de la que disfrutamos”, “su mensaje en las Naciones Unidas, en el que sin ninguna vergüenza anuncia que su gobierno se fundamenta en la protección de los derechos humanos”, “ante las calificaciones recibidas sobre la cuenta del milenio, los funcionarios gubernamentales anuncian que ya estamos cerca para calificar en ese mecanismo de apoyo a la construcción de infraestructura y pequeños negocios en el país, y la desfachatez es tan grande que esta descalificación la difunden como un gran logro”, “la difusión mediática realizada por el presidente regocijándose por el desarme en las cárceles del país”, hecho penoso para los medios de comunicación que dócilmente se encargan de difundir la noticia sin hacer ningún tipo de cuestionamiento, por el hecho de que las mismas están en control de las Fuerzas Armadas por ya varios años.


A nivel internacional surgen tres hechos importantes, “la descalificación de la canciller hondureña Agüero en la Organización de Estados Americanos, OEA de los datos con los que la canciller Rodríguez de Venezuela la enfrenta para defenderse de la acusación de crisis humanitaria en Venezuela”. Hay que recordar que la canciller Rodríguez en su defensa utiliza los datos de organismos internacionales para caracterizar la situación económica, política y social de Honduras.

Otro hecho importante es, “atribuirle a la cadena internacional de televisión, TELESUR, que ésta anunciaba que el candidato de la Alianza de Oposición Contra la Dictadura se encuentra en un lejano tercer lugar en la contienda electoral, hecho desmentido desde esta cadena internacional.

Por otro lado, a nivel de las redes sociales aparecen sitios difusores de lo falso y de expansión de mentiras, como las siguientes, “quehubochano”, “el momo” “chuy Ramos”, entre otros. Estos sitios tienen muchos seguidores que reproducen y dan por ciertas las publicaciones realizadas.