Por: Galel Cárdenas

En Honduras el golpe de Estado del año 2009 se produjo un parte aguas en el recurso político del poder general de la nación. Ese parte de aguas ha dejado en el ámbito social dos fuerzas contrapuestas que constantemente se oponen en toda circunstancia.

Así existen las fuerzas antagónicas insuperables, porque unos representan la propiedad de los medios de producción como los bancos, las fábricas, la tierra, los medios de producción en general; otros representan la mano de obra, el explotado, los esquilmados, los que no tienen nada más que su vida para sobrevivir en la sociedad desigual que se ha estructurado e intensificado en los últimos ocho años.

El fraude electoral del año 2017 es solamente la continuidad de aquel golpe que se asestó con el fin de detener la historia, poner una detente a la fuerza del pueblo que desea una nueva Constitución, una asamblea nacional constituyente y una refundación nacional de la república.

La dictadura que ostenta e incrementa JOH contra toda lógica y humanismo político es un modelo no nacido de la oligarquía nacional, si no del imperio y sus aliados internos.

El fraude fue concebido, avalado e impulsado por el Departamento de Estado a través de sus personeros sean el encargado de negocios, el embajador ante las Naciones Unidas o el general del Comando Sur.

De hecho existe entonces un molde, un prototipo y una horma en la cual se han conjuntado todas las fuerzas retardatarias locales, imperiales y hasta europeas. De allí que todos los juegos, manipulaciones y maniobras que se han echado a andar desde el malhadado golpe de Estado en referencia, pasando por los fraudes electorales 2013,2017, no sean sino caras de una misma moneda, lados de un misma figura geométrica.

Dicho lo anterior, el diálogo que se ha establecido por pate del gobierno y las Naciones Unidas solo constituye una mascarada para que la ingenuidad del día de hoy —porque ayer hubo tales escarceos dialogales— se acerque al territorio dominado por la dictadura con el fin de hipnotizar a los incautos, consolidar el absolutismo y promover una falsa imagen de tolerancia a nivel mundial de parte del sátrapa asesino de la democracia y de los ciudadanos indignados contra su tiranía represora.

Todas las apangadas que Joh ha realizado, de algún modo lo han sostenido en su locura de poder insaciable, contra la Cicih propuesta por la oposición política montó con su venia la Maccih con el visto bueno de la OEA, a fin de escapar de la neutralidad más garantizada que poseía la ONU en ese momento.

JOH es un presidente ilegal, ilegítimo derrotado por las fuerzas de la oposición política, ante unas elecciones reeleccionistas inconstitucionales.

El diálogo que se propone sólo es posible para ingenuos, cándidos, incautos, candorosos y crédulos, en resumen solo es posible para idiotas que creen en que el monstruo que devora ciudadanos, democracia, vidas, economía, leyes, constitución, fortunas, tierras, comercios, ríos, mares, valles, subsuelos, playas, costas, barcos, transporte, en fin, un coloquio con la fiera, la bestia asentada en su silla de oro, manchadas sus manos de sangre y oprobio.

La mentira, la falsedad, el fingimiento, la hipocresía, la doblez y la astucia, son las conductas y comportamientos que se han visto florecer a lo largo y ancho de este tiempo de oscuridad inaugurado en el año 2009, actuaciones que el dictador sabe ejecutarlas con gran maestría.

Por eso la voz experimentada, patriótica y lúcida de José Manuel Zelaya Rosales hoy representa la verdad política más orientadora de todas las que existen en la nación. Sigamos esa lógica de contundencia que expresa el líder coordinador general de la Alianza contra la Oposición en Honduras.


Últimas Noticias

Más Leídos

  • Semana

  • Mes

  • Todo