Por Claudia Sánchez

El Estado ha dejado en último lugar de atención presupuestaria a las secretarias de Educación y Salud, a razón que estatalmente no se ha construido centros nuevos solo remodelaciones o anexos con donaciones de la cooperación internacional presumiendo el mérito ajeno como propio, al iniciar la emergencia sanitaria de realizaron millonarias compras de hospitales móviles y demás enceres inútiles como televisores, cafeteras y abanicos eléctricos sin cubrir con los requisitos administrativos, las cuales resultaron ser chatarra médica o aparatos incompletos además que solo dos fueron instalados y tuvieron que dejar de ser utilizados porque no resistían los vientos de las lluvias de octubre del 2020. Estos robos y estafas a la economía de la ciudadanía nacional aún no han sido encarcelaciones, ni enjuiciados.

El gremio periodístico no reconoce como periodista a quien no sea graduada/o de la universidad y afiliada pagando al día su membrecía además que están dividió en organizaciones APH y CPH las cuales han tenido esporádicas acciones para dar algunos implementos de bioseguridad solo a quienes están bajo su membresía, por lo antes mencionado los y las mujeres comunicadoras sociales son excluidas/os de estas organizaciones y de los pocos beneficios que ellas brinden.

Durante la Pandemia fue evidente que muy pocos/as periodistas independientes están afiliadas/os al IHSS debido al bajo salario que devengan y no existe implementación de un arancel, en muchas ocasiones los medios no pagan ni le salario mínimo decretado por el gobierno, entre las razones de que sus salarios estuvieron o están congelados o simplemente despedidas fue la reducción de publicidad en los medios y fueron necesarias acciones de solidaridad para intentar apoyarles en sus necesidades básicas y en la obtención de los medicamentos para procurar su salud y vida aunque no todas/os lograron sobrevivir al COVID19.

Los centros de salud están abandonados a la suerte de su gestión de recursos vía descentralización, en su infraestructura los centros médicos hospitalarios destinados para atender a pacientes con COVID19 tienen fuerte desabastecimiento instrumental y en medicamentos. Las familias se han visto en la obligación de comprar hasta suero y gasas, quienes no tiene poder adquisitivo para comprar los costosísimos medicamentos para intentar resguardar la vida de paciente COVID19 se limitan a llorar sus muertos/as.

La mayoría de las personas sobrevivientes al COVID19 presentan alteración del ciclo circadiano muy marcado en padecimiento de insomnio, terrores nocturnos, apneas, trastorno de estrés postraumático, fobia a la hospitalización, pánico, ansiedad, temor a la muerte, desorientación espacial, dificultad de concentrarse, falta retención, confusión en el desarrollo de acciones que requieran las funciones cortico superiores como procesamiento de información, análisis lógico, numérico y la redacción de documentos.

Las únicas acciones estratégicas de resiliencia a las personas sobrevinientes de COVID19 que se ha dado fue el apoyo desde diversos gremios como la psicología que diversos grupos brindaban atención psicológica telefónica o digital gratuita. Organizaciones sociales como C-LIBRE y Plan Honduras daban información y formación de cómo prevenir el contagio durante el ejercicio periodístico y regalan ocasionalmente kit de bioseguridad a periodistas.

 

 

Resumen Biográfico de la autora:

Feministas, Socialista, Escritora, Gestora y Promotora Cultural, Psicóloga, Pedagoga en educación superior, facilitadora en proyectos de orientación social, educativa y artístico-cultural. Bohemia, Artivista en DDHH y LGTTTBIQ+, con participación en cambios conscientes originados en la sociedad civil, voluntaria en el ámbito del arte, psicología, desarrollo social y cultural. Gnóstica.

Obras publicadas en diarios rotativos, revistas, antologías impresas y digitales, nacionales e internacionales, publicadas en sitios web de orden artístico, cultural y de denuncia social. Mujer de ideas rizomáticas, denunciante del mal vivir, inmersa en una sociedad erotoinconforme. Amante de las tradiciones, la cultura comunitaria, la literatura, el arte en general, alma errante, nomáda por pasión, de vida itinerante, sin ataduras ni anclas, vivo donde trabajo y trabajo donde vivo.

 


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