Tegucigalpa, Honduras. Conexihon.hn.- Desde hace más de 20 años Alex Pérez trabaja como fotoperiodista en un medio de comunicación escrito en la ciudad capital de Honduras donde se alterna junto a otro colega las fuentes policiales y las noticias de sucesos en las ciudades de Tegucigalpa y Comayagüela en la capital de Honduras.

El jueves 07 de enero a muy tempranas horas de la mañana se le asigno la cobertura informativa de un incendio a varias casas de habitación en la colonia Altos de la Independencia en Comayagüela.

“Cuando llegue, ya los bomberos estaban en la etapa de enfriamiento y los vecinos estaban alarmados unos husmeando y otros tratando de salvar sus bienes…debido a lo complicado en el acceso al lugar donde se genero el incendio, me tuve que subir al techo de una casa para lograr las imágenes de lo ocurrido”, dijo el camarógrafo.

Según Pérez, fue justamente en ese momento cuando se encontraba sobre el techo de una vivienda, que sintió un golpe por sus costillas y luego un segundo impacto en el rostro, que lo hizo perder el equilibrio por unos segundos, en un espacio que colindaba con un barranco.

“La visera de la gorra, evito un daño mayor porque amortiguo el fuerte impacto justo en la zona de mi ojo derecho, por eso me aturdí por unos segundos y recuerdo que retrocedí dos o tres pasos, pero recordé que estaba sobre un abismo”, detallo Pérez.

“Junto a mis colegas tuvimos que huir literalmente del lugar porque no había resguardo policial y salimos en carrera abandonando el lugar por el exceso de violencia de estas personas en contra de la prensa”, indicó Pérez.

Pérez, recibió atención médica por parte de la Cruz Roja, en el mismo lugar donde realizaba su trabajo como camarógrafo.

Según el camarógrafo este tipo de agresiones se están volviendo más recurrentes, “si no son los policías y militares que se enojan por que uno llega primero que ellos y difunde la información, son los ciudadanos que nos agreden y reprochan muchas veces la postura de los medios de comunicación en los que trabajamos”.

El camarógrafo añadió que lo ocurrido en esta ocasión es algo atípico, pues el trabajo que estaban realizando no implicaba violencia, si no información con alto contenido humano. “Identificamos plenamente a un grupo de jóvenes entre 18 a 22 años que por sus vestimentas y tatuajes pertenecen a la barra ultrafiel del club deportivo Olimpia que justamente gano el día de ayer un clásico y por eso los muchachos aún se encontraban en evidente estado de ebriedad”.

Para el camarógrafo el objetivo de brindar cobertura informativa a sucesos de incendios es cumplir con la parte humana para poder ayudar a las personas que han perdido sus bienes materiales

Al finalizar la entrevista con CONEXIHON.HN, el fotoperiodista de forma muy optimista agradeció a Dios que en esta ocasión solamente fueron golpes con inflamación, pero solicita a las autoridades y la ciudadanía que tengan presente que en su caso, él es un camarógrafo de campo que solamente realiza su trabajo de forma digna y en el marco del respeto.


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