Honduras, CA (Conexihon).- Hace 10 años un periodista temeroso por su vida busco desesperadamente protección en el Comité por la Libre Expresión (C-Libre), ante el riesgo eminente de perder su vida en consecuencia de su trabajo informativo por actos de corrupción.

Para ese entonces no existía en Honduras una Ley de protección para periodistas y/o comunicadores sociales, por ende, tampoco un mecanismo de protección y menos fiscalías especiales en el Ministerio Publico (MP), eran pocas las organizaciones o instituciones que abordaban de forma integral apoyo a los y las trabajadores de la comunicación.

La situación de riesgo en el año 2010, era muy compleja y la denuncia de actos de corrupción en contra de la administración publica de su localidad conllevo a atentados, amenazas, intimidaciones jurídicas y campañas de estigmatización y odio en contra del periodista que lo obligaron a exiliarse fuera del país como única alternativa para salvaguardar su vida y la de sus seres queridos.

El periodista del cuál ocultaremos su nombre por seguridad, relató a CONEXIHON que regresó nuevamente al país a ejerce el periodismo bajo el riesgo de sufrir represalias porque las autoridades hondureñas nunca dieron respuesta en su caso.

“A más de diez años de mi caso ha sido un poco difícil, salir del país e irse a adecuar a otro país no es fácil, aunque yo iba con fondos que consiguió C-Libre, pero no es lo mismo por cuestiones de cultura cuesta adaptarse yo tengo hijos que tenían que estudiar eso fue bien difícil al final pude matricularlos”, expresó el comunicador.

“Luego retorne de nuevo al país con el pánico de que pueda haber represalias nuevamente, porque el hecho que yo me oculte o no aparezca en público no significa que el peligro haya pasado, creo que los riesgos siempre están, yo soy sincero siempre tengo temor porque en el caso mío hay personas que están ligados a otro tipo de situaciones y también el temor del mismo Estado” agregó.

Desconfianza en el Estado

El periodista prosiguió su relato manifestando que no confía en el Estado de Honduras, ni en la policía, tampoco cree en el MP o en los entes de justicia de este país. Con su voz entre cortada y sus ojos llorosos detalló que toma sus propias medidas de seguridad es por ello que está movilizándose de un lugar a otro del país.

“Tomo mis propias medidas de seguridad, de autoprotección las que hemos aprendido a través de C-Libre y otras organizaciones del país y fuera del país. Yo lo que hago es salir a diferentes horas de mi casa cambiar de ciudad, cuando me llaman decir que estoy en diferentes lugares”.

Por otro parte añadió que quisiera visibilizar su caso ante entes no gubernamentales para dar a conocer los peligros a los que se enfrentan los periodistas por ejercer su profesión, casos que las autoridades mantienen en impunidad “Me gustaría saber sobre mi caso pero no ante la justicia yo les presente un informe con nombres, fotografías y audios se los presente al Ministerio Publico junto con C-Libre pruebas que eran bien contundentes y no hicieron nada”. 

El periodista manifestó que por la movilización interna que ha tenido dentro del país, puede darse cuenta que existen los mismos riesgo en cualquier lugar donde se ejerce el periodismo, y el principal agresor es el Estado “Ahora que ando en lugares diferentes puedo darme cuenta que en todo lugar hay problemas para ejercer el periodismo, hay riesgos el principal agresor que tenemos es el Estado, los diputados, los alcaldes los funcionarios públicos en general”.

Explicó que cuando se tocan interés de los funcionarios, estos siguen un proceso para criminalizar hasta matar para callar al periodista “Esas personas cuando tocamos sus intereses que no lo hacemos de una forma personal, sino como funcionarios pero tocamos sus intereses, lo que ellos hacen primero es intimidar al periodista, segundo quererlo comprar y por ultimo quitarle la vida”.

Necesidades durante la pandemia del COVID-19

Según el periodista ahora son más las necesidades que tiene su gremio debido a la pandemia “Es bastante difícil hoy en día, si ya teníamos dificultades antes de la pandemia ahora los tenemos más porque los medios de comunicación no están dando equipo de protección o insumos de bioseguridad, si me mira la mascarilla y el gel que uso lo compramos con nuestros propios fondos”.

El comunicador reiteró que los dueños de comunicación los envían a cubrir noticias a los hospitales, barrios o colonias lugares que son foco de contaminación sin ninguna medida de bioseguridad “Nosotros nos vemos obligados a trabajar porque tenemos necesidades que cubrir, pero si estamos expuestos y más que todo personas que trabajan en medios de comunicación que padecen enfermedades base”.

Comentó que los periodistas deben de expresarse que por no se deben de limitarse solo por mantener el trabajo “No nos debemos de limitar a expresar nuestro sentir, nuestro pensar y expresar nuestras necesidades, y si los dueños toman represalias yo asimilo y acepto”.

También dijo que existen otros tipos de necesidades en el periodismo. “En cuanto a necesidades cada quien tiene su manera de hacer periodismo y de conseguir fondos, yo hago un periodismo independiente no soy adulador ni ando atrás de ningún político, pero si hay necesidades en mi caso muchas veces me he visto en la necesidad de buscar apoyo hasta con personas conocidas hasta para la alimentación para pasajes de transporte nos falta equipo muchas veces”.

Reconocio que las capacitaciones que brindan muchas organizaciones u medios de comunicación son importantes, señaló también que deben conocerse otras de las necesidades de los comunicadores sociales y periodistas “Algunos compañeros que ejercen el periodismo necesitan equipo aunque sea una cámara en Honduras, a muchos les venden un espacio pero no les dan equipo, en la televisión lo que presenta son fotografías que bajan de internet y audios que consiguen al grabar con el teléfono”.

“No es que esperamos que nos van a traer la comida o dar dinero pero muchas veces hay otras situaciones que se pueden brindar a los comunicadores, la comida gracias a Dios no me ha faltado y de una u otra forma hemos ido sobreviviendo” acotó.

En forma personal dijo haber tenido dificultad muchas veces con el pago de la electricidad por su alto costo, además con el pago de internet el que necesita las 24 horas del día, para mantener actualizado su periódico digital.

“Yo siempre he estado agradecido con C-Libre, desde el inicio de mi caso me acompañaron en el área legal y económico, siempre he dicho que he conservado la vida gracias al trabajo que hizo C-Libre también con ayuda de otras organizaciones que en su momento lo han hecho”, culminó el periodista.


Más Leídos