Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- Por tercer año consecutivo, las fuerzas policiales atacaron las acciones de protesta, organizadas por el movimiento popular 15 de septiembre. Este año, dejó personas heridas y detenidas por más de seis horas.

En horas de la noche, del pasado domingo, el portavoz de la Secretaría de Seguridad, Jair Meza, en el anuncio de la calendarización para circular en el territorio nacional, mencionó que para el 15 de septiembre nadie circulaba, por ser día feriado y en el marco de la crisis sanitaria por el COVID-19 en el país.

Lo anterior, no fue un obstáculo para que organizaciones sindicales, magisteriales, estudiantes, así como ciudadanos y ciudadanas, salieran a las calles al son de la pregunta ¿Cual Independencia?

También hubo acciones de protesta en San Pedro Sula, departamento de Cortés y en la ciudad de El progreso, departamento de Yoro.

El recorrido inició en el bulevar Morazán hasta su punto de llegada, el Parque Central de Tegucigalpa. Mientras se daba lectura a los diferentes posicionamientos de las organizaciones, una fila de miembros de la Policía Nacional, empezó a colocarse, en señal de intimidación, frente a la movilización.

Aproximadamente, a las 10 de la mañana, la Policía Nacional lanzó indiscriminadamente gas lacrimógeno y por la fuerza, una vez más, no dejaron concluir en su totalidad los actos conmemorativos desde el movimiento popular, en rechazo a las ceremonias gubernamentales.

El medio de comunicación, Confidencial HN, publicó un video que muestra como desde un restaurante de comidas rápidas, salió el contingente armado para reprimir a la población.

Periodistas, fotógrafos y camarógrafos, tuvieron que resguardarse, sin dejar de captar las imágenes y narrar los hechos que ocurrían en este punto de la capital.

En el Paseo Liquidámbar, varios reporteros gráficos eran amenazados por miembros de la Policía Nacional con “quitarles la mascarilla y rociarles gas”, mientras filmaban y fotografiaban la represión.

En otro punto del parque central, una tanqueta lanza agua comandada por la Policía, roció agua mezclada con un químico de tonalidad azul. Esta acción provocó daños en el joven Cristian Espinoza, de 26 años, quien tuvo daños graves en sus ojos luego del impacto del químico hacia su rostro.

Ciudad y cárcel

Las acciones represivas siguieron por parte de las fuerzas policiales, a las que se unió miembros de la Policía de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), quienes salieron hacia los alrededores del centro de la capital, para detener a los manifestantes. Desde el Parque Valle, al Barrio la Ronda y hacia el Parque Finlay.

En uno de los recorridos, Conexihon Hn junto a otros medios de comunicación, observó que, dentro del pelotón de Policías municipales, andaba con ellos un hombre con vestimenta civil, armado, quien daba ordenes para seguir la represión.

Ambas fuerzas policiales, tenían como misión grabar los hechos, pero también tomar fotografías a quienes se encontraban en el trayecto para reprimir a la población. Varios defensores y defensoras, así como periodistas, fueron “retratados” por el lente policial.

Organizaciones de derechos humanos, alertaron de la detención de ocho jóvenes, quienes fueron trasladados a la Posta Policial del Barrio El Manchén. Recibieron insultos y golpes mientras eran detenidos. Los nombres son: Maruel García, Dariel Rivas, César Juárez, Haslin Rodríguez, Humberto Cálix, Luz García, Óscar García, Marci González y Daniel Macoy, en su mayoría integrantes del movimiento estudiantil de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). En horas del mediodía, fueron liberados.

Mientras que, en las instalaciones de la Jefatura Metropolitana #1, conocida como el CORE-7, otras siete personas fueron detenidas y trasladadas a este punto. Posteriormente, fueron llevadas a la Cuarta Estación Policial de Comayagüela.

De acuerdo con información del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH), quienes se apersonaron al lugar, las personas fueron liberadas cerca de las tres de la tarde.

Por las acciones de represión policial a la manifestación popular, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH), se pronunció en sus redes sociales condenando los hechos e instaron a las autoridades hondureñas, iniciar una investigación que determine las responsabilidades que correspondan.

“En el contexto de las manifestaciones de hoy, OACNUDH recibió información preocupante sobre un posible uso desproporcionado de la fuerza en contra de manifestantes por parte de cuerpos policiales”, escribió la oficina de Naciones Unidas, en uno de tres mensajes en su cuenta de twitter.

Al termino de la nota, se conoció de la agresión del fotoperiodista de la Agencia Francesa de Prensa (AFP), Orlando Sierra, a quien le fue lanzada una bomba lacrimógena en su abdomen.

Por tercer año consecutivo, la historia del país se escribe con el fusil, la bota policial y un régimen que impone silencio.


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