Periodista suspendido por pandemia de Covid-19, apagó su grabadora y computadora y encendió su ingenio y la estufa

Tegucigalpa, Honduras. Conexihon.hn.- En Honduras, más de 400 personas relacionadas con los medios de comunicación han sido suspendidas o despedidas de sus labores debido a la pandemia del coronavirus, algunos la están pasando muy mal porque no encontraron otra forma de generar ingresos para el sustento diario de la familia.

Sin embargo, el personaje de esta historia no se arrugó ante la suspensión, levantó la cara y cual Leónidas en el desierto empuñó su espada de batalla y motivó a los suyos para que lo apoyaran en un proyecto que hoy, dos meses después ya da frutos y asegura que la está pasando mejor que en sus días de periodista.

Tras 26 años en el ejercicio del periodismo, 17 de ellos en Diario La TRIBUNA, Rodolfo Herrera, conocido cariñosamente como “Fofo”,  un periodista de especialización en el área deportiva, nacido en el municipio de  Namasigüe, departamento de Choluteca en la zona sur del país, recibió a finales de mayo la noticia de su suspensión, la notificación no le sorprendió y mucho menos le quitó la buena moral ya que entendía que era algo que podía darse tras el coronavirus.

“Todos en el diario sabíamos que esto podía suceder desde el momento que hubo una reducción salarial, además los números de la pandemia no invitaban al optimismo, los médicos diciendo que la curva iba en un aumento, así que la suspensión o el despido era un escenario que me había planteado”.

Muchos en el lugar de este personaje de 56 años que ya pinta canas se hubiesen venido abajo, pero él de inmediato puso manos a la obra a pesar de no tener los recursos necesarios.

“Me dieron la noticia de la suspensión y de inmediato pensé que tenía que emprender y al no tener tanto efectivo lo primero que se me vino a la mente fue la comida, porque es algo que la gente necesita a diario y con poco se puede comenzar”.

“En ese momento no tenía los recursos para empezar un proyecto, inicie con poco, dos mil lempiras y hoy no me quejo, las cosas me van bien, lo más importante es la actitud, no tengo ganancias enormes, pero puedo sobrevivir, incluso a veces genero más fondos que como periodista”.

LA PLATA ALCANZA Y SE ALIMENTA MEJOR

Pupusas, carne asada, sopas, costilla de res, entre otros son los platillos que Herrera y familia ofrecen a sus clientes en un proyecto que involucra a su esposa e hijos.

“Es un proyecto familiar, mi esposa, tres de mis hijos. Gabriela que es la mayor no la involucramos porque está haciendo su práctica profesional en el sector de la salud y para evitar cualquier tipo de comentarios preferimos que se concentre en ayudar a los demás”.

 “En el aspecto financiero me la paso igual que cuando laboraba de periodista, a veces mejor, ahora tenemos una ventaja en casa, comemos mejor, porque con el salario de comunicador no puedo decir que voy a comprar carnes de calidad, sin embargo en este momento que la necesito para negocio tengo que comprarla, las ganancias dan para eso y como consecuencia lógica tenemos una mejor alimentación, no solo en carnes, también en otros productos”.

Explica que para obtener ganancia por lo menos debe vender unos 60 platos de comida y que afortunadamente su promedio supero las 70 entregas.

MIEDO AL CONTAGIO

Todos los días Herrera debe desafiar al coronavirus saliendo de casa, uno de los pasos es ir de compras con su hijo Erick, allí el contacto con la gente es inevitable y el miedo es su acompañante permanente.

“Salgo al momento de hacer las compras para la preparación de los alimentos, luego tenemos que entregar las comidas y aunque tenemos mucho cuidado es inevitable sentir miedo al contagio, pero más allá de eso mi temor principal es afectar a los míos por eso además de guardar todas las medidas me encomiendo a Dios”.

“Tengo miedo de contagiarme al salir de casa a repartir o comprar insumos, pero no me puedo aislar porque en casa necesitamos comer, toca jugársela siempre confiando en el Divino Creador”.

DESPIDO Y FUTURO

Acostumbrado a luchar contra la adversidad desde su niñez en su natal Namasigüe, Choluteca, ya que al ser parte de una familia de escasos recursos le tocó trabajar desde siempre, Herrera no le teme a un posible despido y prefiere concentrarse en el futuro.

“La suspensión es por cuatro meses, la empresa tiene la última palabra y si ellos deciden despedirnos tengo que seguir con este proyecto y encontrar la forma de crecer y no sentarse a esperar que cae del cielo, la situación del país es complicada”.

El sureño siempre soñó con ser periodista, pero a estar alturas del partido cambiar de aires no le asusta y está dispuesto a seguir dando batalla.

“No me asusta la posibilidad de un despido, nadie es indispensable en una empresa, le tengo mucho cariño a La TRIBUNA, pero tengo claro que somos aves de paso y que algún día tocará salir”.

MENSAJE A LOS COLEGAS

Herrera es solo un número más de la gran cantidad de personas vinculadas a los medios de comunicación que fueron arrastrados por la pandemia y se atreve a mandar un mensaje a sus colegas.

“Que busquen una forma de salir adelante, siempre existe una puerta de salida, es despacio, no se pueden obtener resultado de un día para otro, el gran problema no es el Covid-19, sino en nuestra mentalidad, la vida es de retos”.

“Yo veo este tipo de situaciones como una oportunidad más que me da la vida, uno no puede creer que va vivir siempre de lo que estudio, en el pasado estuve sin trabajo, puse una pulpería e incluso con ese negocio ajuste para construir mi casa”.

 RAP Y EL GOBIERNO NO CUMPLEN

Uno de los ingresos que en teoría deberían tener los empleados suspendidos que cotizan al Régimen de Aportaciones Privadas (RAP) es que este ente según la ley debería estarle devolviendo sus aportaciones mensuralmente para ayudarle a superar este momento difícil”.

“Si me cruzo de brazos a esperar la plata del RAP ahora mismo estuviera en las calles con un cartelón pidiendo alimentos, es un lujo que no puedo dar, se suponía que nos iban a depositar 3,000 lempiras mensual y 1,000 del gobierno central, eso no se cumple”.

“La TRIBUNA si ha cumplido ya que se comprometió a depositarnos 2,000 lempiras mensuales y hasta aquí lo hace religiosamente”.

Herrera, dice que ha tratado de investigar qué sucede con las aportaciones del RAP y que nunca encontró respuesta. “Siempre hay una excusa, incluso le he enviado mensajes al titular del RAP y me deja en leído”.

Apurado por la entrega de un pedido de comidas, el conocido “Fofo”, se despide mientras junto a su esposa e hijos carga su vehículo y asegura su mejor nota en estos últimos dos meses es en referencia a los goles por el buen sazón de sus alimentos.

 “La seguridad física y psicológica de los periodistas debe primar en medio de la epidemia mundial por Covid-19”, Moez Chakchouk, Subdirector General de Comunicación e Información de la (UNESCO)

 

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