Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- Organizaciones internacionales que abogan por la libertad de expresión y prensa, mostraron su condena tras el crimen contra German Vallecillo Jr. y Jorge Posas, el  miércoles 01 de julio en la ciudad de La Ceiba, Atlántida y exigieron una investigación que lleve a la captura de los autores contra un hecho que marca el primer asesinato contra periodistas en 2020.

Una de las organizaciones fue la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), quien calificó este hecho como “una barbarie” y mostró sus condolencias hacia las familias de ambos comunicadores y al gremio periodístico hondureño.

“En la SIP permaneceremos vigilantes hasta que se haga justicia por este acto de barbarie”, declaró su presidente, Christopher Barnes.

Vallecillo y Posas, periodista y camarógrafo respectivamente, fueron atacados a tiros en la mañana el pasado miércoles, en la colonia “El Naranjal” de la ciudad de La Ceiba, a unos 290 kilómetros al norte de Tegucigalpa, capital hondureña.

Ambos formaban parte del canal 45 TV y eran familiares de periodistas reconocidos en la ciudad antes mencionada. Vallecillo era hijo del veterano comunicador German Vallecillo quien fue corresponsal para la corporación Televicentro, y Posas era sobrino de Rossell Posas periodista del mismo canal ceibeño y actual corresponsal de la emisora radial HRN.

Por su parte, el titular de la comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Roberto Rock, manifestó que “Ahora no hay que perder de vista la necesidad de esclarecer este hecho e identificar y capturar a los autores intelectuales, no solo a los sicarios".

Este crimen contra ambos trabajadores de la comunicación, a criterio de Rock, están dirigidos a intimidar al periodismo libre en Honduras, al tiempo que advirtió que, dejar en la impunidad “ocasionaría un grave perjuicio para toda la sociedad”.

OACNUDH insta una investigación “pronta y exhaustiva”

Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH), a través de un comunicado de prensa, llamó a las autoridades del país a realizar una investigación independiente, pronta e imparcial del crimen.

La Oficina de la ONU en el país, expresó que, debe agotarse todas las líneas, incluida la actividad periodística, así como “tomar en cuenta las amenazas y ataques previos que se habían producido, e incluso denunciado”.

OACNUDH recordó lo que establece el Plan de acción de las Naciones Unidas sobre la seguridad de los periodistas y la cuestión de la impunidad, el cual dice: “Cada periodista asesinado o neutralizado por el terror es un observador menos de la condición humana. Cada ataque deforma la realidad al crear un clima de miedo y autocensura”.

“Los ataques a comunicadores sociales, periodistas y medios de comunicación son ataques a la libertad de expresión y una limitación del derecho a la información de toda la sociedad, además de una violación de los derechos humanos de las víctimas”, puntualizó la Oficina del Alto Comisionado en Honduras. 

Contexto

German Vallecillo Jr y Jorge Posas, son los primeros dos comunicadores asesinados durante 2020. En tanto, Honduras permanece en suspensión de garantías constitucionales desde el pasado 16 de marzo, a causa de la pandemia de Coronavirus. Sin embargo, las violaciones a la libertad de expresión no paran.

Cifras registradas por el Comité por la Libre Expresión (C-Libre), presentadas en su reciente boletín “Silenciados por decreto” contabilizan más de 40 agresiones hacia trabajadores de medios de comunicación.

Honduras mantiene una línea continua de asesinatos contra periodistas, luego que en 2009 se registraran ocho crímenes, según cifras del Comité por la Libre Expresión (C-Libre), en un país donde más del 90 por ciento de estos hechos violentos permanecen impunes.