Con la desaparición de cinco jóvenes de la comunidad de Triunfo de la Cruz, quienes fueron sustraídos de sus viviendas en la madrugada del sábado 19 de julio, por supuestos agentes de la Dirección Policial de Investigación (DPI), se repite una vez más las agresiones contra líderes y miembros de las comunidades Garifunas, la que se recrudeció a partir del año 2018.

Hasta el día de hoy se desconoce el paradero de Alberth Sneider Centeno, Presidente del Patronato de Triunfo de la Cruz y miembro de la OFRANEH, Milton Joel Martínez Álvarez; Suami Aparicio Mejía García, Gerardo Misael Trochez Calix, los que fueron sustraídos de sus domicilios, situación que ha creado una enorme alarma dentro de las comunidades Garífunas, ya que a pesar de las restricciones de movilización existentes, ante la pandemia imperante, y con un toque de queda imperante, ingresaron vehículos con personas fuertemente armadas a la comunidad.

A partir del golpe de estado del 2009, en Honduras, se recrudeció la ofensiva en contra del pueblo Garifuna, que apresar de obtener dos sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) a favor de las comunidades Garifuna de Punta Piedra y Triunfo de la Cruz, mediante las cuales, el Estado fue condenado en el 2015 por la violación al derecho a la propiedad comunitaria, y el derecho a la consulta previa libre e informada.

Hasta la fecha el estado de Honduras ha incumplido las sentencias, dando lugar a cuestionamientos sobre el reconocimiento de los derechos colectivos consignados en convenios y tratados internacionales, suscritos de “buena fe” por el Estado.

Todo parece indicar que el presidente del patronato de Triunfo de la Cruz y su equipo, se convirtieron en un estorbo para la elite de poder local, que se siente afectada por la sentencia de la Corte IDH, y han procedido a sembrar el terror en la zona.

Ciudades modelo, palma y plantaciones de coca: motores de la expulsión

A partir del 2001, la administración “nacionalista”, asume como uno de los pilares de su política económica la apertura de las ciudades modelo, proyecto neocolonial impulsado por el economista estadounidense Paul Romer, el cual consiste en una zona económica especial con el agregado de una tercerización de la aplicación de justicia y seguridad.

En octubre de 2012, la Corte Constitucional se pronunció sobre la ilegalidad de las ciudades modelo, declarándolas inconstitucionales. Para diciembre del mismo año, el poder legislativo al mando del actual mandatario Juan Orlando Hernández, procedió a defenestrar la Corte Constitucional, dando lugar a un “golpe técnico” que finiquito con la independiza de poderes.

En la primera fase de las ciudades modelo – antes de ser declaradas inconstitucionales- 27 de las 48 comunidades, fueron incluidas dentro de las ciudades modelo. Posterior al golpe a la corte y con la reintroducción de las Ciudades Modelo bajo el nombre de Zonas Especiales para el Desarrollo económica, 17 comunidades Garifunas encuentran en peligro de ser absorbidas.

Al mismo tiempo que la dictadura impuso las ciudades modelo, inició una campaña de producción masiva de palma africana, aumentado la presión sobre los humedales costeros, incluyendo las áreas protegidas. La palma africana se convirtió en uno de los principales rubros para lavar activos. Honduras en una década duplico la producción de plantaciones de palma, al mismo tiempo que se intensificaron los conflictos sociales, dando lugar a una guerra de baja intensidad que hasta la fecha se mantiene en el Bajo Aguan.

La utilización de Honduras como país de tránsito de estupefacientes provenientes de Sudamérica, se remonta a décadas atrás, y siempre ha existido una relación entrañable entre crimen organizado y la élite de poder hondureña; situación que se intensifico con el golpe de estado, dando lugar a una simbiosis que ha tenido como resultado un aparente narco estado.

En el último año se han descubierto una serie de plantaciones de coca en Honduras, específicamente en la Serranía de Payas, la cual forma parte del hábitat funcional de las comunidades Garifunas de Iriona. Las “autoridades” han encontrado tanto cultivos de coca, como supuestos laboratorios de procesamiento.

El inesperado cambio de un país de tránsito a país productor de coca, tendrá fatídicas consecuencias para las comunidades Garifunas, que nos encontraremos cercados de plantaciones y pistas clandestinas, situación que incrementará la violencia y presiones territoriales.

¿Una nueva expulsión para el pueblo Garifuna?

Para mayo del 2014, los medios de prensa internacional empezaron a dar la alarma sobre el éxodo de menores de edad que arribaban solos y en hordas a la frontera estadounidense, situación que se venía dando de forma silenciosa desde octubre de 2013. Aparentemente más de 70 mil menores, que esgrimiendo la Enmienda Flores, tuvieron que ser aceptados por el servicio de inmigración estadounidense (ICE)

Algunas comunidades Garifunas vieron sus escuelas quedar vacías, ante la vertiginosa e imparable “cruzada de los niños”. Para el 2018 se repite la historia, aunque la participación de los Garifunas en las “caravanas” fue mínima, el éxodo se agudizó, retornando al nivel de 2014. A pesar de las restricciones impuestas por la administración Trump y la revocación de la Enmienda Flores, el Flujo fue imparable hasta la aparición de la pandemia.

Las presiones territoriales que vienen ejerciendo los palmeros y empresarios del rubro del turismo, se incrementan, aunque dichos rubros no parecen ser que tengan un mayor futuro en el mundo pos pandemia. La calidad vertiginosa del precio del aceite de palma y la contención en cuanto desplazamiento aéreos y cruceros marítimos, fundamentales para el turismo, ponen en duda su recuperación a corto plazo.

Mientras tanto el cambio climático y la erosión costera se incrementa, convirtiéndose en una de las mayores amenazas para los Garífunas, así mismo en los dos últimos años hemos visto la eliminación sistemática de líderes a manos de la violencia estatal que se ha institucionalizado en Honduras, como un arma de control social.

Los cinco desaparecidos de Triunfo de la Cruz

La misteriosa desaparición de los cinco jóvenes en Triunfo de la Cruz, a manos  de supuestos agentes de la DPI, ha dado lugar a un sinfín de conjeturas, algunas de ellas alimentadas por la elite de poder, que se siente afecta por la sentencia del acorte IDH, la cual es enfática en la devolución del denominado Lote A1, donde la oligarquía hondureña,  Las mansiones y hoteles boutique establecidos de forma dolosa en tierras comunitarias, se han un enorme obstáculo para lograr el cumplimiento de la sentencia.

Hasta la fecha el Estado continúa desdeñando el derecho a la consulta previa, llegando al extremo de desvirtuar la creación de una ley de consulta previa, promoviendo el secuestro ideológico del anteproyecto, para convertir socializaciones en consultas.

Es necesario y urgente que el Estado responda al clamor del pueblo Garifuna, que le devuelvan a sus hijos sanos y salvos, así mismo exigimos el pronto cumplimiento de la sentencia de la Corte interamericana a favor de las comunidades de Triunfo de la Cruz y Punta Piedra.

La Ceiba 27 de Julio del 2020

Organización Fraternal Negra Hondureña, OFRANEH

Tomado de www.ofraneh.wordpress.com

 

Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- Tras 72 horas del secuestro de cuatro líderes de la comunidad El Triunfo de la Cruz, en Tela, Atlántida, hondureños inician actividades de movilización física y virtual para exigir el regreso con vida de los jóvenes.

De acuerdo con información brindada por la coordinadora de la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH), Miriam Miranda, el sábado 18 de julio de 2020 a eso de las seis de la mañana, fueron secuestrados por hombres con vestimentas de la Dirección Policial de Investigación (DPI), los jóvenes: Alberth Snaider Centeno, Milton Martínez, Suami Mejia y Albert Sentana.

Hasta el momento las autoridades estatales no se han pronunciado al respecto, desconociéndose las pesquisas que realizan para proteger sus vidas, pese a los reclamos hechos por una comunidad que cuenta desde el año 2015 con medidas de protección de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en consecuencia, de varias violaciones a derechos humanos.

La CIDH ordenó a Honduras ejecutar reparaciones a favor de la comunidad garífuna que incluía entre otros, la devolución de terrenos ocupados por personas ajenas a ellos, sin embargo, a la fecha el Estado hondureño no ha cumplido con la sentencia.

Así lo denunció Miranda quien aseguró que solo en este país lleguen personas a la comunidad vestidos con indumentaria policial y militar, “no hemos dormido nuestra gente ha hecho una peinada a todo Tela buscando a los jóvenes…es increíble que hayan secuestrado a nuestros líderes un día sábado donde se supone que nadie circula ese día”.

Los cuatro jóvenes es garífunas son reconocidos lideres en la comunidad de El Triunfo de la Cruz, Alberth Snaider Centeno es el actual presidente del patronato de dicha comunidad. “Se trata de personas claves dentro de las comunidades, son jóvenes que han hecho mucho trabajo en pro de los derechos humanos, nos llama poderosamente la atención los señalamientos externos que dicen que en algo andaban…andaban trabajando por sus comunidades”, dijo Miranda.

“Eso es normalizar la muerte, nosotros deberíamos trabajar por mejor futuros para nuestro país, condenamos el secuestro de estos jóvenes, recordemos el caso de Bertha Cáceres agarran a los que ejecutan las ordenes y no a los que pagan, por eso hacemos lectura de un plan maquiavélico para hacernos desaparecer como pueblo garífuna”, denunció Miranda.

Todo el pueblo esta en vilo, aseveró indignada Miranda, “para nosotros la vida tiene mucho significado y perder a alguien de nuestra comunidades es costoso porque somos una población muy pequeña y vulnerable”.

A movilizarse a las calles y en las redes, para exigir el regreso de los jóvenes garífunas

El clamor de la comunidad garífuna venció la desmovilización ciudadana impuesta por medio de Decreto Ejecutivo PCM021-2020 desde el pasado 15 de marzo del presente año, donde el Estado de Honduras suspendió otros el derecho a la circulación, manifestación y expresión.

La reacción no se hizo esperar por parte de los garífunas que, en menos de 48 horas del secuestro de los jóvenes, salieron a las calles como mecanismo de protesta para exigir el retorno con vida de los cuatro ciudadanos.

A primeras horas del lunes 20 de julio, pobladores de la comunidad garífuna de Sambo Creek de La Ceiba bloquean la carretera CA-13 en exigencia a una respuesta de las autoridades por el rapto de los líderes comunales. La manifestación se mantuvo hasta el martes 21 de julio por horas de la tarde cuando fueron disuadidos por la Policía Militar y Antimotines a punta de gas lagrimogeno.

Lo mismo ocurrió con los pobladores de El Triunfo de la Cruz, que se plantaron en la misma carretera CA-13 a la altura del municipio de Tela, impidiendo con ello el paso de vehículos hacia el municipio de La Ceiba.

Por horas de la tarde la comunidad hondureña garífuna en Manhattan New York, exigiendo mediante una caminata pacifica, la liberación de los cuatro garífunas secuestrados en Triunfo de la Cruz. 

Para el día martes 21 de julio, las movilizaciones se han intensificado en el territorio nacional, en horas muy tempranas de la mañana, frente a la DPI de la ciudad de San Pedro Sula, en el departamento de Cortes en la zona norte, la comunidad garífuna residente en ese sector realizo un plantón pacifico exigiendo la liberación de os jóvenes.

Lo mismo ocurrió en la capital política de Honduras, en la entrada principal a la Corte Suprema de Justicia, donde la comunidad garífunas y representantes de la sociedad civil se sumaron a la exigencia del retorno de los jovenes.

El clamor por el respeto de las vidas de los cuatro jóvenes ha iniciado un también movimiento en las redes sociales en donde la ciudadanía nacional e internacional han impulsado una serie de campañas solidarias en apoyo a las exigencias para el regreso con vida de los cuatro jóvenes garífunas.

#LasVidasGarifunasTambienImportan

#VivosLosQueremos

#TuLuchaEsMiLucha

#TodosSomosGarifunas

#CuidemosNuestrasCulturas

“No están desaparecidos cuatro simples hombres, están desaparecidos cuatro hombres garífunas que son líderes, que defienden, que luchan y cuidan el patrimonio cultural qué hay en Honduras, protegiendo las playas, los territorios y el medio ambiente de toda la costa qué hay en nuestro país”, detallan los mensajes solidarios en las redes sociales.

Por: Ollantay Itzamna

… el anuncio de la pandemia nos obligó a ejercer en parte nuestro derecho colectivo a la autodeterminación en nuestros territorios. 

En la mayoría de los bicentenarios estados de Abya Yala, la declaratoria del confinamiento “obligatorio”, incluso con el uso de la fuerza, ya lleva más de dos meses. Y los impactos en los pueblos indígenas son crecientes.

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