Tegucigalpa, Honduras. Conexihon.hn-- A pocas horas de ser desalojados, el equipo periodístico de Conexihon.hn, visitó la comunidad de la Tierras del Padre una población indígena lenca ubicada en el desvío a la montaña del Izopo en el kilometro 13 salida al sur en el municipio de Santa Ana Francisco Morazán.

El ambiente tenso para los pobladores lencas, se torna estresante con el paso de las horas pues la preocupación de perder sus hogares agobia a niños, jóvenes y adultos.

De acuerdo con una orden de desalojo emitida por Alejandra Ochoa la Juez número nueve de lo penal, este 11 de noviembre de 2021 los pobladores de las Tierras del Padre serán desalojados, violentando con ello normativas nacionales e internacionales como ser el convenio 169 que hace referencia a los pueblos originarios.

Según un titulo ancestral inscrito en Zaragoza, España cuyas copias se encuentran en poder de la Universidad de San Carlo en Guatemala y en el Museo de Cultura Artes y Deportes de Honduras, la legalidad de las tierras data del año 1739 a favor de la comunidad indígena lenca al sur del municipio del Distrito Central, departamento de Francisco Morazán.

Pero no fue hasta el año 2008 que las tierras llamaron la atención del empresario Mario Facusse Handal propietario de la empresa “Inmobiliaria Siglo 21” al hacerse acreedor de 26 manzanas poniendo en peligro la vivienda de varias familias nativas del sector.

De acuerdo a Gerardo Sauceda, presidente del Consejo Indígena Lenca, cuya personería jurídica data del año 2016, en la actualidad son 120 familias las que ocupan 502 manzanas divididas en dos sectores. Cada núcleo familiar se compone en promedio de tres a ocho personas y en su mayoría viven de la agricultura.

En la comunidad se encuentra instalada una escuela que fue construida con ayuda de organismos internacionales y mano de obra de sus residentes, la cual atiende a 40 niños y un pre básico con 20 alumnos, todos ellos residentes exclusivos de la localidad  y a quienes se les enseña el dialecto lenca como segunda lengua.

También se cuenta con una iglesia y un comedor comunitario donde los niños reciben alimentos cuatro días a la semana.

En el año 2015 un total de 11 aldeanos (uno ya murió) fueron acusador por el delito de usurpación de tierras, pero hasta la fecha no han sido vencidos en juicio y de acuerdo a lo manifestado por Don Gerardo la denuncia se realizo vía penal y de forma individual a personas naturales y no así a la figura jurídica que los ampara.

“Hace tres semanas vino un contingente de policías y militares a medir y desde luego a amedrentarnos y notificar el desalojo para el 11 de noviembre…sabemos el enorme interés económico detrás de nuestras tierras, las que hemos cuidado y cultivado sin la ayuda del Estado y ahora nos las quieren quitar sin respetar nuestros derechos”, denuncio Don Gerardo.

Además el líder de la comunidad aseveró que “Se ha interpuesto un recurso de inconstitucionalidad el cual nos ha sido denegados, hemos solicitado medidas cautelares ante la Comisión Interamericana, hemos tocado muchas puertas pero como siempre a justicia se inclina del lado del que tiene dinero y no la razón”

“Hay órdenes precisas de destruir la escuela, la iglesia, el comedor y la bomba de agua…incluso la saña dice que se quemen las casa y que inmediatamente tome posesión de nuestras tierras el señor Mario Facusse”, culmino Don Gerardo