Tegucigalpa, Honduras (Conexihon).- La lideresa lenca, Berta Cáceres fue una ambientalista que luchó por la defensa de los bienes comunes, fundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), que se caracteriza desde hace 27 años por mantener viva la cultura ancestral lenca que exige respeto y autonomía para el pueblo. 

En un comunicado público emitido por el COPINH, señala que el crimen contra la ambientalista es un “plan para intentar destruir la lucha territorial y articuladora por la refundación de Honduras, liderada por Berta Cáceres y sembrar el miedo a las y los luchadores de Honduras. Sin embargo su lucha no ha parado de retoñar en miles de expresiones dignas de resistencia del pueblo hondureño”.

El COPINH exige que la familia Atala Zablah, (señalados públicamente por la familia Cáceres como intelectuales del asesinato de Berta),  sean enjuiciados por suponerlos autores intelectuales del crimen, “Hemos confirmado y denunciamos plenamente que el Estado de Honduras represor y violador de derechos humanos no pretende perseguir ni castigar a quienes no respetan al derecho de consulta previa, libre e informada de las comunidades indígenas”.

¡Berta no murió, se multiplicó!, esta consigna hace alusión de que ella sigue viva en cada lucha y resistencia de los pueblos que se organizan para exigir sus derechos, “se multiplicó por que vive en cada uno de nosotros que estamos aquí, presente en este homenaje a Berta y el legado que nos ha dejado de seguir alegres, con rebeldía luchando por una vida digna”, dijo Pascuala Vásquez, conocida como “pascualita”, presidenta del Consejo de Ancianos.

Altar en honor a Berta, realizado este jueves 5 de marzo

Seguidamente pascualita, brindó las instrucciones para hacer un altar de velas que simboliza los cuatro elementos, la tierra, aire, fuego y agua, en honor a Berta, las personas presentes pusieron velas en el altar y pascualita bendijo con un sumario el escenario donde se desarrolló el acto cultural organizado por un movimiento de estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Cuatro años exigiendo justicia

Desde hace cuatro años Honduras y el mundo exige justicia por el crimen contra Berta Cáceres, asesinada por ex militares, el 2 de marzo del 2016 en su casa de habitación, ubicada en el occidente del país, departamento de Intibucá.

En ese momento el COPINH sostenía una fuerte lucha en contra del ilegal proyecto hidroeléctrico “Agua Zarca”, de la empresa Desarrollo Energético (DESA), que estaba siendo construida en el rio ancestral de las y los lencas el Gualcarque, donde vive el espirito de Berta. 

El COPINH, familiares y organizaciones, se propusieron construir la justicia para ella, desafiando la impunidad estructural del país que “ha sido cómplice de los ataques a los pueblo y de su persecución política”, denunciaron.

Bajo este contexto, también expresaron que el proceso a tratado de librar una lucha más allá de la disputa legal, profundizando la lucha en defensa de los territorios amenazados por proyectos hidroeléctricos, mineros, de generación de energía, privatizadores de las playas e invasores de los territorios indígenas, garífunas y campesinos.

El COPINH exige justica para sentar un precedente de la importancia de proteger el derecho de los pueblos a ser consultados de manera previa, libre e informada, así como lo estipula el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, sobre la autonomía de los pueblos indígenas.

“Se debe investigar y denunciar a las empresas que como DESA participan de la persecución y violación a los derechos de las comunidades; a construir una Honduras de justicia, democracia y paz con desmilitarización, Por eso seguiremos luchando por todas nuestras justicias, desde nuestros cuerpos y territorios, por la libertad, por el futuro que merece el pueblo hondureño”, concluyó el COPINH.

¡Aguas Libres, Pueblos Libres!

 

 

 

 

 

 

 

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