Tegucigalpa, Honduras (conexión.hn)_ Ingresan maquinaria que destruye los cultivos del grupo campesino 11 de marzo, que está ubicada en la aldea porvenir en siguatepeque, esto bajo la supuesta orden de Marco Antonio Valeriano.

El miércoles 17 de noviembre del presente año se dio el desalojo, sin embargo, desde el día martes, anterior al hecho, los campesinos al ver el movimiento de las maquinarias alertaron sobre un posible desalojo y en su página de Facebook la Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC) advirtió.

“Se amenaza con desalojar el día de mañana a los socios y socias de la empresa campesina afiliada a la CNTC, por el supuesto propietario marco Antonio Valeriano donde los socios de esta empresa campesina tienen más de 5 años de estar en posesión de estas tierras siendo estas de naturaleza jurídica ejidal”.

Ivis Mejía integrante del grupo, informó a conexión.hn que, “desde ese momento, cuando vimos pasar la rastra con el tractor, nuestras mentes estaban destrozadas porque teníamos los cultivos y ya sabíamos que don Antonio Valeriano, supuesto dueño, hace lo que quiere siempre”

El grupo campesino 11 de Marzo, tiene en su posesión alrededor de 90 manzanas de tierra, que desde hace tres años están en proceso de legalización en el Instituto Nacional Agrario (INAH), bajo la solicitud de adjudicación de tierra que ellos presentaron.

Los campesinos y campesinas hace cinco años iniciaron a producir la tierra que había estado ociosa desde hacía mucho tiempo, según el grupo campesino, la tierra fue concesionada al terrateniente Valeriano y estaba explotando la madera de la zona y ellos decidieron cultivarla. “Le estamos dando productividad a la tierra, porque eran parte de El Porvenir” señaló, Mejía.

Marco Antonio Valeriano es un terrateniente de la zona de Siguatepeque, tiene varias propiedades, entre ellas el terreno donde antes funcionaba la posta policial y también el terreno donde está ubicado el juzgado penal de Siguatepeque, según versiones de los campesinos.

Al momento de que se produjera la acción con la maquinaria, los campesinos y campesinas tenían cultivada la tierra con maíz, yuca y frijoles.

“La máquina entró y nos destruyó los cultivos y pues las casitas también, teníamos cultivados como el setenta por ciento (70%) de las noventa manzanas de tierras que tenemos, nos dejó como pista de baile la tierra ese señor” lamentó, Mejía.

Por su parte la CNTC, a raíz de esta situación, exigió al Estado de Honduras, respetar los derechos humanos de acceso a la tierra a las 150 familias que conforman el grupo campesino 11 de marzo.

Por: Roxana Vásquez

Noticias Destacadas

Más Leídos