Choluteca, Honduras (Conexihon). – La violencia no cesa a pesar del confinamiento y durante la emergencia, las mujeres y niñas se han convertido en víctimas, no sólo del COVID-19, sino también de femicidios que sólo dejan el recuerdo de quienes en vida fueron ejemplo de lucha y entrega, tal y como lo fue Priscila Mendoza.

Los últimos segundos de vida de Priscila, quien vendía rosquillas para llevar sustento a su hogar, mientras caminaba de regreso a casa fue atacada con machete el pasado 26 de mayo en la comunidad Concepción de María ubicada al sur, frontera con Nicaragua.

Una luchadora por las mujeres

La lucha de Priscila no sólo se refleja en su inquebrantable espíritu trabajador.

Para conocer más de ella, Conexihon.hn entrevistó a quienes le conocieron en vida y compartieron importantes acciones enmarcadas en los derechos y la atención de violencia en contra de las mujeres.

A sus 67 años, Priscila servía en la Red Regional de Mujeres y representaba a su comunidad desde esta organización, donde sus compañeras le recuerdan con amor y dolor.

“Era una compañera que conocía muy bien sus derechos y orientaba a otras mujeres a buscar ayuda. Solamente quienes estuvimos cerca de ella reconocemos su lucha”, expresó la presidenta de la Red Regional de Mujeres, Blanca Guevara.

Guevara explicó que al inicio se pensaba que la muerte de Priscila había sido causada por robarle el dinero producto de la venta del día. Sin embargo, este fue encontrado en los pechos de la señora como acostumbran las mujeres debido a la alta inseguridad y delincuencia en Honduras.

“Lo justo es que ella viviera, que hubiese muerto por una causa natural no porque le quitaron su vida”, lamentó Guevara. Desde la Red Regional de Mujeres el acompañamiento, seguimiento e incidencia en el caso será permanente, aseguró su presidenta. “Es otro caso más al que daremos seguimiento de cómo se lleva ese proceso”, finalizó.

A pesar de ser un expediente más, se trata de una persona que de no ser porque le quitaron la vida, hoy estaría involucrándose como de costumbre para trabajar en todo lo que encamine a la justicia.

Responsable detenido en la frontera de Nicaragua

Al tercer día después del asesinato,  a solicitud de la unidad de la Policía Internacional (Interpol), se capturó a Elkin José Trujillo Ríos (16), quien intentaba cruzar al país vecino y fue expulsado de Nicaragua el pasado 29 de mayo por la Dirección Policial de Investigaciones (DPI).

De acuerdo a las investigaciones de dicha entidad policial, el capturado habría sido el responsable de la muerte de una señora de 67 años, cuyo nombre corresponde al de Priscila Mendoza.

Trasciende que los agentes de investigación recibieron la colaboración de un testigo protegido que facilitó el paradero del menor infractor, quien pretendía huir, sin embargo, fue detenido y remitido a la Fiscalía de turno para el proceso legal conforme a la ley.

Fotografía: La Tribuna

Este testigo protegido narró que vecinos le informaron que un hombre con sus manos ensangrentadas y con machete en mano merodeaba por la zona y se dirigía hacia la zona fronteriza, por lo que contactó inmediatamente a las autoridades y es así como se logra la detención del responsable, relató en entrevista a Conexihon.hn

A raíz de la captura, se logró conocer que el detenido ya tenía una denuncia interpuesta en la Posta Policial por los padres de un joven que habría recibido fuertes amenazas a muerte por esta misma persona.

De acuerdo a la narración del testigo protegido, doña Priscila era muy conocida por la gente del municipio y también porque pertenecía a la red de mujeres.

“Gracias a la gestión con los policías del municipio de Santo Tomás del Norte en Nicaragua, se logra la captura del responsable. De no ser así, lo habrían dejado libre”, aseguró.

Confinamiento con el agresor

Los femicidios durante la cuarentena han aumentado considerablemente a nivel Latinoamericano y Honduras no es la excepción, donde las niñas y mujeres son víctimas de violencia que aumenta a medida se extienden los casos por COVID-19 en la región.

De acuerdo al Observatorio de Derechos Humanos de las Mujeres, en lo que va del año se han registrado 113 muertes violentas en Honduras. De estas, 44 han ocurrido desde que el toque de queda fue decretado por el Poder Ejecutivo el pasado 15 de marzo del año en curso, como medida de contención y prevención ante la pandemia, mediante Decreto PCM 021-2020.

“El problema es que estar en sus casas no es medida de seguridad para niñas y mujeres porque muchas se encuentran confinadas con sus agresores”, indicó Helen Ocampo, investigadora del Centro de Derechos de Mujeres (CDM).

Fuente: Centro de Derechos de Mujeres (CDM)

Ocampo cuestionó que hasta el momento no se han adoptado medidas especiales para atender violencia en el marco de la pandemia, un contexto que obliga a tomar medidas “extraordinarias”, puntualizó.

En marzo, la Corte Suprema de Justicia ordenó el cierre de oficinas, pero gracias a una solicitud presentada desde el CDM en apoyo con Women’s Link Worldwide y el Equipo Jurídico por los Derechos Humanos, se ha ordenado habilitar el Juzgado de Paz, quienes responden a la violencia familiar e intrafamiliar, entre otros juzgados que poco a poco, de manera gradual comienzan a operar.

Detrás de las cifras, hay un grito de auxilio

La mayoría de femicidios resultaron durante los meses de febrero (30)  y mayo (29), los cuales registran casi la misma cantidad de asesinatos de no ser por la diferencia de uno y analizando el número de días en estos meses, podría decirse que ha ocurrido un femicidio casi a diario, según los datos del (CDM).

Mientras las autoridades velan por idear un plan inteligente para la apertura y reactivación del plano económico, las denuncias por violencia doméstica saturan las líneas del 911.

La Secretaría de Seguridad indica que de las 39,469 llamadas recibidas hasta la fecha, 20,858 corresponden a un grito de auxilio de una fémina por tratarse de una denuncia de violencia doméstica.

En 2019, hubo 406 femicidios registrados en Honduras, de acuerdo a la información que maneja el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH). Del total de asesinatos ocurridos el año pasado, el 60 por ciento se trataba de femicidios y 9 de cada 10 permanecen en impunidad porque no se investiga, denunció Migdonia Ayestas, directora del OV-UNAH.