San Pedro Sula, Cortés (Conexihon).- La Colectiva de Mujeres Hondureñas (CODEMUH), condenó públicamente que las transnacionales maquiladoras han explotado por 30 años a la población trabajadora hondureña, especialmente a las féminas obreras que denunciaron suspensión de contratos por la emergencia sanitaria del COVID-19.

Exigieron un alto a la violencia laboral en la maquila, ¡empleo sí, pero con dignidad!, subrayaron, en un comunicado, emitido el 1 de mayo, en conmemoración al Día Internacional del Trabajo.

Trabajadores sin vacaciones

Reprocharon, que el Ministro de Trabajo, Carlos Madero, autorizó a “los empleadores y trabajadores del sector privado para que mediante acuerdo entre las partes convengan que los días feriados señalados en el artículo 339 del Código de Trabajo se consideren como otorgados y gozados por parte de los trabajadores durante el período de vigencia del Estado de Emergencia Sanitaria Nacional por la propagación del COVID-19”.

En el pronunciamiento la CODEMUH, explica, “que la autoridad responsable de garantizar el cumplimiento de la Ley y los derechos humanos laborales de las trabajadoras(es) no debió haber salido sirviendo la mesa al sector empresarial para que violente los derechos de las obreras(os), y luego porque manda a la población obrera a negociar con la pistola en la cabeza, porque la decisión ya estaba tomada. Carlos Madero le arrebató las vacaciones a las obreras(os) de la maquila ¡los derechos adquiridos no son negociables!”, sostuvieron.

Suspensión de contratos laborales

Lamentaron que en medio de la pandemia del coronavirus las maquilas transnacionales, suspendieron masivamente los contratos de trabajo, por ocho semanas y otras hasta por 120 días.

Enérgicamente, evidenciaron que el gobierno de Honduras, aprobó el Decreto 33-2020, el cual contempla el pago de la “aportación solidaria” de L.6,000.00 mensuales, pero no es obligatorio para las empresas adherirse a este famoso programa y las que se han adherido, cuando las trabajadoras les consultan a sus jefes, estos les responden, “no sabemos, lo que nosotros vamos a depositar son L.2,500.00, de los L.3,500.00 que le corresponden al gobierno no sabemos nada”. Mientras tanto las trabajadoras(es) tienen que pagar alquiler, servicios públicos, alimentación y otros.  

En crisis y sin derechos

Denunciaron al Gobierno de Juan Orlando Hernández y al Ministro del Trabajo, porque aparte de la crisis provocada por el COVID-19, las obreras(os) enfrentan la crisis generada por las autoridades del trabajo, que protegieron a las transnacionales y vulneraron derechos fundamentales, como; el derecho a la vida, salud, estabilidad laboral, además, les arrebataron los derechos adquiridos, colocándolas en mayor riesgo y en una profunda crisis económica y emocional.

En el departamento de Cortés, hay 863 casos confirmados por coronavirus, representando el 73.3 por ciento del foco de contaminación del país.

Por lo tanto la cuarentena no les permite retornar a sus aldeas y caseríos, describieron que algunas de las trabajadoras son mujeres jóvenes,  que dejaron sus comunidades del área rural y se trasladaron a la ciudad en busca de empleo para mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias, “pero lamentablemente su situaciones se volvió peor”, expresaron.

Exigen, que se garanticen las vacaciones, los feriados y la estabilidad laboral a las trabajadoras(es); y que el Instituto Hondureño de Seguridad Social continúe brindando la atención y el proceso a las obreras(os) que tienen en trámite sus Dictámenes de Reubicación Laboral y de Calificación de Enfermedades Profesionales.

Sobreviviendo a la explotación

CODEMUH, subrayó que la maquilas, producen para vender en Norteamérica y Europa, y  que las trabajadoras sobreviven no solo a las pandemias como la del coronavirus, sino que también sufren al hambre, incertidumbre, pánico, discriminación, violación a los derechos humanos, “por ser mujeres y por ser trabajadoras”, apuntaron.

Narraron, que después de dar su pulmón a los patronos, sobreviviendo a salarios y jornadas de trabajo ilegales para obtener las altas metas de producción,  quedan con daños a su salud provocados por el trabajo.

Por lo tanto, concluyeron que, “las maquilas transnacionales, además, de explotar a las obreras(os) no pagan ningún tipo de impuesto, esto les ha permitido acumular enormes cantidades de riquezas y muy bien podrían mantener el salario a sus trabajadoras(es) durante la crisis provocada por el COVID-19”.

Más Leídos