El gobierno y la información manipulada

El gobierno y la información manipulada

Por: Carlos Méndez*

En Honduras como en casi todo el mundo, a los canales electrónicos o impresos por el cual se difunden signos,  imágenes,  palabras e informaciones nos enseñaron a llamarles “medios de “comunicación”, cuando los medios son eso, solamente medios,  y como tal,  pueden servir para comunicar o para incomunicar.

Es raro en la Hibueras de hoy  encontrarnos con medios o canales de expresión o difusión de cobertura masiva,  en donde se practique  la  comunicación, pero con seguridad sí  podemos hablar  de medios de incomunicación masiva que en la práctica son correa de transmisión de intereses particulares de grupos de poder y del gobierno mismo en donde con frialdad impresionante se “tocan u omiten temas de interés para el pueblo y la ciudadanía con el cálculo manipulador de la navaja.

En el presente  contexto y coyuntura, los grandes propietarios de medios de difusión y un sector de la prensa corrupta se han coludido a tiempo completo con el excelentísimo  y eximio “mandamás” del paraíso de la corrupción y la impunidad,   para defenderlo de la crítica y el malestar ciudadano. Para ello, los asesores de imagen han soltado una estrategia en donde se manipula todo para distorsionar la realidad.

En esta dinámica se ocultan noticias y en otras,  se maximizan,  para vendernos la imagen de un país en “paz, seguridad y trabajo” en abundancia. En este libreto, es prohibido tocar a fondo, temas sensibles y de gran importancia para el país y su población como el modelo económico neoliberal extranjerizante aplicado por el gobierno, en contra de su pueblo. Es prohibido hablar mal del presidente porque a cambio no hay “marmaja” o “machaca” para los altoparlantes, que perdieron la noción de que su oficio debe estar al servicio del pueblo y sus intereses y no de los grupos de poder factico  perfumados y vestidos con elegancia a través  de los tres poderes del Estado.

El tema de las Fuerzas Armadas  y sus nexos con la re elección inconstitucional que quiere recetarse el “juan orlandismo” también no debe tocarse por ningún motivo. Es intocable, como también inquisitoriamente no es posible referirse con seriedad sobre las ciudades modelos o zonas especiales de Desarrollo (ZEDES) porque tocar estos temas implicaría  tocar hondura, es decir, implicaria desnudar la estrategia estadounidense y las transnacionales para el despojo de nuestros recursos naturales, cuestión que ya empezaron aquí,  al reformar  la Constitución entre 2010 y 2013, a espaldas del pueblo.

Después del gobierno celebre de Rafael Leonardo Callejas que tomó como su estilo corromper la prensa para cooptarla, no habíamos visto gobierno alguno que se propusiera tener alianza con  los grandes propietarios de medios y sus locutores , hasta hoy, en donde se ejecuta  un guion que retarda con brutalidad  el desarrollo integral y en donde se nos escapa la democracia de nuestras manos. Nunca como ahora, un gobierno había secuestrado la información real, cooptado a “comunicadores” y hecho alianza con grandes propietarios de medios de difusión. Eso se lo debemos  al  “juan orlandismo” impúdico,  enfilado    para sostener y continuar con el el proyecto neoliberal pre establecido con factura estadounidense.

Y es aquí donde los propietarios de medios de incomunicación y sus manipuladores de la realidad nacional, han jugado y juegan, con militancia de azulada suciedad y persistencia,  el papel más brillante de su carrera: jugarle la vuelta a los intereses  del pueblo por los suyos;  apoyar a las miopes élites locales  y las  propias transnacionales, con saldos que son y serán trágicos, más temprano que tarde, para toda la nación.

* Periodista.