El asalto del Julietismo a la institucionalidad de la UNAH

El asalto del Julietismo a la institucionalidad de la UNAH

Por: Héctor Enoc Ulloa*

Con la juramentación de la rectora Julieta Castellanos y su gabinete rectoral a partir del 2009 se empiezan a ejecutar en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) procesos de mercantilización de la educación superior y un plan para hegemonizar las reformas académicas e institucionales en nuestra casa de estudio. El primer paso fue la destrucción y sometimiento de todos los sectores que se opusieran a implementar esa visión mercantilista, generando una arremetida de criminalización y represión contra los demás integrantes de la comunidad universitaria. Actualmente en la UNAH, la institucionalidad se encuentra mutilada y al borde de ser aniquilada debido a las acciones del Julietismo encaminadas a no permitir la integración de los órganos de gobierno y de prorrogar o modificar de forma ilegal su conformación y sus atribuciones.

Para poder comprender el funcionamiento del gobierno universitario y las implicaciones del asalto a la institucionalidad perpetrado por el Julietismo, es necesario tener conocimiento de la jerarquía que se establece en la Ley Orgánica vigente y romper la creencia popular de que quien ostenta el cargo de rector en la UNAH goza de poder absoluto. La estructura del gobierno universitario divide sus órganos en “Órganos de Dirección” (Consejo Universitario y Junta de Dirección Universitaria) y “Órganos Ejecutivos” (Rectoría). La diferenciación entre estos órganos son las facultades para definir los rumbos académicos/institucionales de los primeros y las limitaciones de los segundos, cuya única finalidad es ejecutar los procesos previamente definidos. Bajo esta estructura la rectoría de la UNAH se mira supeditada a las decisiones de los órganos de dirección, cuya conformación está dividida entre toda la comunidad universitaria, es decir con participación de estudiantes, docentes, y autoridades (Gobierno Tripartito).

Con la finalidad de ejecutar su agenda excluyente y discriminadora, que no era compartida por los demás miembros de la comunidad universitaria, las autoridades Julietistas iniciaron procesos de exclusión de todos aquellos sectores de la comunidad universitaria que ellos consideraran como posibles obstáculos a dicha agenda. Es así como a través de procesos ilegales e ilegítimos, el Julietismo invierte totalmente la jerarquía de estos órganos centralizando el poder alrededor de la figura de Julieta Castellanos por encima de los Órganos de Dirección de la UNAH. Estas irregularidades han desembocado en la sumisión de todos los órganos de gobierno universitario a la voluntad de una sola persona.

Control UNAH

La primera demostración pública de estas embestidas a la institucionalidad de la UNAH se da en el 2013 cuando las autoridades propician la desarticulación de los órganos de gobierno universitario para justificar la intervención del Congreso Nacional en los procesos internos de la universidad. Es así como a través del decreto 46-2013 el Congreso Nacional modifica la conformación de la Junta de Dirección Universitaria, se le otorgan más poderes a rectoría, y se elimina el derecho de los estudiantes a elegir sus representantes ante los órganos de gobierno universitario. Es a través de este mismo decreto que se habilita la reelección de Julieta Castellanos, quien tuvo que llegar a acuerdos con el gobierno de turno de ese momento para asegurar sus planes continuistas sin resistencia del sector político del país.

Este contexto histórico nos lleva a poder exponer el estado actual de los órganos de gobierno universitario, dividiéndolos en dos grupos: aquellos que nunca han existido desde la promulgación de la nueva Ley Orgánica (2004) y los que han existido de forma irregular o ilegal desde esa misma fecha.

ÓRGANOS INEXISTENTES

  • Comité Técnico de Carrera (CTC): Inexistentes en su mayoría a pesar de los diversos esfuerzos de las Asociaciones de Estudiantes de Carrera y diversos grupos estudiantiles de conformarlos durante todos estos años.

La inexistencia de los CTC es una realidad imputable en su totalidad a las autoridades, ya que estas se han negado a acreditar la participación estudiantil en dichos órganos. A través de las normas académicas aprobadas en él 2014, se usurpan las funciones de estos Comités y se crean las Comisiones de Desarrollo Curricular (Artículo 108 Normas Académicas). En estas comisiones tampoco existe participación de la comunidad universitaria, situación que agudiza las imposiciones de las autoridades en todos los procesos de reforma curriculares que se deberían de realizar desde los CTC.

  • Juntas Directivas de Facultad o Centro (JD): Inexistentes en su totalidad. Es a través de este órgano que se establecen los mecanismos de control sobre los decanos y directores de centros regionales universitarios, la ausencia de dichos mecanismos ha desembocado en nepotismo y autoritarismo en todas las estructuras del gobierno universitario.

El Comité Técnico de Carrera y las Juntas Directivas de Facultad/Centro son ejes fundamentales de los procesos académicos de nuestra universidad y los pilares del micro y meso currículo universitario, razón por la cual su conformación es de suma importancia para poder implementar procesos de reforma. La inexistencia de estos órganos y el vacío que se genera en la institución al no estarse cumpliendo todas las tareas que la Ley Orgánica les atribuye (Art. 69 del Reglamento de Departamentos y Carreras, y Art. 21 del Reglamento de Juntas Directivas de Facultades/Centros) es la principal razón del estancamiento académico de nuestra Universidad y de la inexistencia de una reforma universitaria propiamente dicha.

ÓRGANOS CONFORMADOS DE MANERAS IRREGULARES E ILEGALES

  • Consejo Universitario (CU): Este órgano debería estar conformado por los 3 sectores de la comunidad universitaria en condiciones equitativas (33% cada sector) pero se encuentra sin representación estudiantil legitima desde el 2004. También ha sufrido períodos de irregularidades en el sector docente, ya que las veces que los docentes han tenido posturas contrarias a las autoridades no se les ha permitido integrarse al CU.

En este órgano han existido 3 generaciones de estudiantes “impuestos de dedo” por las autoridades. Desde el mes de mayo de 2017 se encuentra sin ningún estudiante representado en dicho espacio, ya que la última generación de representantes impuestos culmino su período. Desde ese momento en que estos estudiantes cesaron de sus cargos se ha exigido la celebración de procesos electorales a través de los cuales los estudiantes universitarios puedan elegir a sus representantes ante este órgano, pero todas estas exigencias han sido ignoradas por las autoridades. Simultáneamente, las autoridades han suspendido todos los procesos mediante los cuales seleccionaban “de dedo” a los supuestos representantes estudiantiles ante CU. En este CU sin estudiantes se han aprobado las nuevas medidas de criminalización de la protesta estudiantil, como ser la no negociación de procesos judiciales y la prohibición de cursar 2 carreras simultaneas si se participa en protestas dentro de la universidad.

Esta negativa del Julietismo de llevar a cabo procesos electorales para definir la representación estudiantil, ha mutilado CU dejándolo incompleto. Por esta razón ha mutado a ser un espacio sin representatividad de la comunidad universitaria y viciado de la visión del Julietismo. No se puede reconocer un órgano tripartito cuando solamente 1/3 de los sectores se encuentran juramentados y en funciones dentro del mismo.

  • Junta de Dirección Universitaria (JDU): Órgano conformado por 7 integrantes (Período 2013-2017): Aleyda Romero, José Manuel Torres, Juan Carlos Ramírez, Martha Bertrand, Melba Baltodano, Valerio Gutiérrez y Ramón Romero. Debido a las reformas hechas por el Congreso Nacional en el 2013 (Decreto 46-2013) se ordena a Consejo Universitario modificar la normativa interna de la UNAH para poder establecer un relevo escalonado de la JDU a partir del 2017. Este mandato fue ignorado por las autoridades Julietistas y el 27 de enero del 2017 se convoca de manera ilegal a un concurso público para relevar a todos los miembros de la Junta por un plazo de 4 años, ignorando el proceso escalonado previamente mencionado.

Esa convocatoria establecía que el 28 de abril en sesión de Consejo Universitario se debían elegir los 7 nuevos integrantes de la JDU pero las autoridades se niegan a elegirlos y, atribuyéndose una facultad que la ley no le otorga, deciden prorrogar el mandato de sus integrantes por 60 días más. Esta prórroga ilegal supone un claro abuso de autoridad y usurpación de funciones, actos que se han denunciado desde el sector estudiantil pero que han quedado en la total impunidad.

Al cumplirse los 60 días de prórroga se realiza la sesión de Consejo Universitario, sin embargo, la elección de una nueva JDU no se somete a discusión en ningún punto de la sesión. Hasta la fecha de hoy no se ha llevado a cabo ningún proceso de selección de la JDU, ignorando todos los mandatos de ley que obligan al Conejo Universitario a seleccionarlos. La mutilación de Consejo Universitario ha generado un panorama en el que la elección de la JDU es prácticamente imposible debido a las limitaciones del quorum que se establecen en la Ley Orgánica y sus reglamentos.

  • Rectoría: Este es el máximo cargo del nivel ejecutivo de la UNAH, y ha sido ostentado por Julieta Castellanos durante 8 años seguidos luego de su ilegal reelección en el 2013. Este cargo debe ser sometido cada 4 años a concurso público, con un mínimo de 60 días de anticipación antes de que termine el periodo del rector (Literal A., Art. 28 del Reglamento de la Ley Orgánica). En el escenario actual este cargo debió ser sometido a concurso público a más tardar el 25 de julio de 2017. La convocatoria a concurso público de este cargo es una atribución exclusiva de la Junta de Dirección Universitaria, pero debido a la inexistencia de una JDU legalmente instalada no se ha realizado dicha convocatoria.

El vencimiento de los plazos para el relevo de las actuales autoridades es un escenario que el Julietismo ha propiciado para poder alegar la necesidad de prorrogar sus mandatos y justificar así su continuismo ante la opinión pública.

  • Vicerrectoría Académica: Se da un relevo ilegal del puesto de la ex vicerrectora Rutilia Calderón desde el 25 de enero de 2017 cuando se le da un permiso sin goce de sueldo ante la noticia de que asumiría la Secretaria de Educación.

El 1 de febrero de 2017 es juramentada en su nuevo cargo y cumple una de las condiciones para un “cese anticipado” según lo planteado en el Reglamento de la Ley Orgánica (Art. 46) ya que “acepta un cargo público remunerado”. Al momento de caer en una de estas condiciones, esta normativa de la UNAH establece que el cargo se debe de someter nuevamente al proceso ordinario de nombramiento (Art. 47 del mismo reglamento). El Julietismo incumple el mandato de la Ley Orgánica de someter este cargo a concurso público y nombra de manera ilegal a Belinda Flores, decana de la Facultad de Ciencias Económicas como nueva Vicerrectora Académica. Este accionar va encaminado a no permitir bajo ninguna circunstancia la apertura de espacios dentro del circulo de las actuales autoridades y poder así seguir imponiendo sus posturas a través de la represión y la criminalización, sin oposición de nadie.

Debido a todos estos atropellos a la Ley Orgánica es que el MEU plantea que es urgente restablecer la participación democrática de toda la comunidad universitaria en estos órganos, y devolverle la institucionalidad a la UNAH. Un requisito esencial para poder lograr estos objetivos es el relevo de las actuales autoridades, ya que son estos personajes quienes se han opuesto a que todos los miembros de la comunidad universitaria tengan representantes legítimos a través de los cuales puedan hacer valer su voz. El fortalecimiento institucional de la UNAH debe ser prioridad de todos los estudiantes universitarios ya que estamos en el deber de ejercer responsablemente nuestra ciudadanía universitaria respetando y defendiendo la legalidad de nuestros derechos políticos.

*Vicepresidente de la Asociación de Estudiantes de Derecho, UNAH.

Fotografía tomada de: HonduPrensa.