Cinco minutos ante la muerte

Cinco minutos ante la muerte

Por: Ronnie Huete Salgado*

Cuando la subjetividad en el periodismo defiende el pensar de los dueños de sus medios de producción, se hace relaciones públicas, pero cuando esa variable que determina ecuanimidad motiva el pensar de los que no son los dueños de los medios de producción, se hace periodismo.

Otro atentado contra la vida de un periodista en Honduras, vuelve a tener resonancia en organismos internacionales como la ONU, la OEA y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos CIDH.

Latinoamérica, 29 de agosto de 2017. El atentado contra la vida del director ejecutivo del periódico El Libertador, Johnny Lagos en Honduras, comprueba nuevamente la vulnerabilidad de ejercer el periodismo en este país latinoamericano.

La noche del 24 de agosto el periodista Johnny Lagos, salió acompañado de su esposa, de las oficinas de El Libertador y ambos fueron interceptados por supuestos sicarios.

En este atentado, la esposa del periodista resultó herida como resultado de los fragmentos

Esposa Jhonny Lagos
Impacto de bala en el cuerpo de Yadira Cerrato, esposa del periodista Jhonny Lagos. 

provocados por los impactos del arma de fuego, sin embargo, ambos se encuentran estables físicamente. No se revela el nombre de su pareja por razones de seguridad.

En una reciente entrevista el periodista Lagos, hace énfasis, que este atentado contra su vida se suma a la serie de ataques que ha sufrido, en más de una década, puesto que la política editorial de El Libertador en Honduras es en contra de los grupos de poder que observan como una hacienda de finca medieval a esta nación.

Este ataque contra el periodista se realiza en el preámbulo de una campaña política electoral, que inició recientemente y cuyo escenario de crisis tiende a incrementar el terrorismo de Estado, según lo han indicado referentes pasados.

Y es que los falsos positivos desarrollados en Colombia son un hecho que se han tornado “normales” en este país centroamericano, en donde el caso del director ejecutivo de El Libertador se desea minimizar como un simple asalto, sin embargo, es todo lo contrario.

La arcaica vocería de los grupos de poder hacinados en el tradicionalismo de la prensa que se práctica en Honduras, han instrumentalizado esta noticia como un robo común, no obstante, internacionalmente se vislumbra el vínculo existente entre el trabajo del periodista Johnny Lagos y la inestabilidad social que caracteriza a Honduras y que El Libertador describe en sus páginas periodísticas.

Publicaciones que han sido incomodas para las clásicas estructuras de poder y el reciente poder financiero ligado al narcotráfico.

Organismos como el Alto comisionado de los derechos humanos de la Naciones Unidas, así como el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro se han pronunciado condenando este hecho.

Parte de los constructos sociales que han diseñado los últimos cinco años de la segunda década del siglo XXI, van desde violaciones a derechos humanos en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), hasta acciones ilegales que vinculan a la estructura del ejecutivo, en un país, donde el estatus quo destila corrupción.

Variables sociales que son catalogadas como negativas en un Estado democrático, que hace alarde de la convivencia, la paz, la armonía y la seguridad de sus ciudadanos, sin embargo, en Honduras han desaparecido.

“Estas personas no venían a robar, venían a asesinar, se bajaron tres individuos con pistola en mano, uno de ellos le dijo al otro, es él, mata, a ese hijo de puta, me empezaron a pedir papeles, supongo yo que para confirmar mi nombre” Johnny Lagos.

Según el director de El Libertador, después del golpe de Estado de 2009, han asesinado a 70 periodistas y el 96 por ciento de ellos trabajaba en medios de comunicación alternativos o hacían su labor de forma independiente.

“Medios de comunicación que hacemos periodismo, y periodismo significa ubicarse en el lado de los intereses, de la sociedad, periodismo es acompañar los proyectos, los anhelos de una nación, es vincularse a ellos, es promocionarlos, quien no hace eso, no hace periodismo, realiza comunicación masiva” Johnny Lagos.

Honduras es el segundo país más peligroso del mundo para ejercer el periodismo, en Latinoamérica después de México y el tercero del mundo después de Afganistán.

La nación centroamericana, no sufre una guerra civil, sin embargo, los indicadores oficiales registran un alto nivel de militarización, incremento del crimen organizado y muertes por causas violentas.

El imaginario colectivo de la población hondureña se resume en una guerra no declarada o silenciada. Hoy más que nunca los principios organizacionales que definen una democracia en el mundo civilizado deben aplicarse en la nueva construcción social de Honduras.

Fracturar los intereses personales que han inyectado el hedonismo en todos los sentidos de la vida cotidiana, y ver en sentido solidario hacía el respeto de los derechos humanos, es un camino fortuito que debe iniciar su diseño.

El sociólogo Zygmunt Bauman describió que “el progreso, en resumen, ha dejado de ser un discurso que habla de mejorar la vida de todos para convertirse en un discurso de supervivencia personal”.

Que el atentado contra la vida del periodista Johnny Lagos, sea una experiencia que haga replantear, ¿cuál es el nuevo valor a la vida? Y la defensa que se hace de la misma para evitar nuevas tragedias que sigan desdeñando a este Estado latinoamericano.

Cualquier atentado o amenaza para el autor de este artículo es responsabilidad de quienes representan y gobiernan el Estado de Honduras y o los que menciono en el presente artículo.

* Licenciado en periodismo (UNAH) con Maestría en Cooperación al Desarrollo y elaboración de proyectos, estudió presencial en la Universidad Politécnica de Valencia, España y se ha desempeñado como docente universitario de la UNAH y otras universidades privadas. En 2010 vivió en Florianópolis, Brasil, regresando a Brasil el primer semestre de 2012 en la ciudad de São Paolo. en 2008 viajó por Centroamérica, para luego en 2013 desplazarse a California, EUA. En Julio de 2015 viajó hacía Washington D.C. y luego tuvo una corta estadía en Nueva York, terminando en el Estado de Florida. En 2016 produjo un programa radial en el Condado de Orage, California.

Actualmente se encuentra en Honduras, en donde estudiaba su segunda licenciatura en sociología, en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras UNAH, sin embargo, fue víctima de criminalización y persecución judicial por parte de las autoridades universitarias, por lo que está tomando fuertes medidas de seguridad, ya que su vida corre peligro.

El 24 de mayo de 2017, el periodista Ronnie Huete Salgado, se encontraba en el edificio administrativo de la UNAH, en donde realizaba cobertura periodística internacional para la agencia brasileña de prensa desacato.info, sin embargo, fue torturado, despojado de su celular y privado de su libertad por elementos de la seguridad privada de la UNAH, para luego ser encarcelado. 

Actualmente posee medidas sustitutivas a la prisión y es víctima de persecución como resultado del trabajo que desempeña como periodista en su país natal Honduras.

El autor de este artículo es corresponsalía voluntaria para la Agencia informativa Latinoamericana Prensa Latina, Kaos en la red , el portal http://desacato.info editado en Florianópolis, Brasil,  rebelion.org, http://conexihon.hn , criterio.hn,  www.hondurastierralibre. Entre otras agencias de prensa internacional para la cual trabaja de forma independiente (freelance) y que cuyas publicaciones son efectivas en España, México, Argentina, entre otros países de América Latina.